En el nordeste transmontano portugués, el mundo de la rehala se reúne para celebrar monterías y eventos cinegéticos con fines solidarios, destinados a recaudar fondos para los más necesitados. Las recovas no cobran, y las jornadas de caza se transforman en auténticas fiestas, donde la destreza de los perros y la pericia de los cazadores se combinan con la generosidad y la tradición.
Entre jabalíes que parecen responder a la llamada y lances espectaculares, el documental muestra la unión del deporte, la solidaridad y la pasión por la caza en un entorno natural único.