El documental sigue a una periodista que se infiltra en Arabia Saudí para explorar la brecha entre la imagen moderna que el reino proyecta al mundo y la realidad que viven muchos de sus habitantes. Mientras el país atrae grandes eventos deportivos y presume de una transformación ambiciosa, la investigación revela abusos laborales, protestas sofocadas con violencia y testimonios de trabajadores sometidos a condiciones que rozan la esclavitud.
La reportera se encuentra con víctimas de la represión y accede a grabaciones inéditas de cárceles donde imperan situaciones extremas. El filme destapa así el costo humano oculto tras la estrategia de modernización estatal.