En 1983, el trágico asesinato de un joven de catorce años en una escuela de Baltimore conmociona a la comunidad. Tras el crimen, tres adolescentes locales son arrestados de inmediato y condenados erróneamente a cadena perpetua. Durante treinta y seis años, los jóvenes inocentes permanecen encarcelados víctimas de testimonios falsos y presiones policiales. El documental examina las devastadoras secuelas que esta grave injusticia provocó en la comunidad de la ciudad. A través de testimonios y material de archivo, la obra saca a la luz la coacción que sufrieron los testigos en su momento. Tras lograr su exoneración y libertad, los tres hombres afrontan el doloroso proceso de reconstruir sus vidas. La producción documenta un emotivo encuentro frente a frente entre los exonerados y un testigo que se retractó de sus acusaciones. De este modo, el largometraje expone un caso flagrante de negligencia judicial y la búsqueda de la verdad.