La lucidez se presenta como un relato de suspense psicológico centrado en Jaime, un joven letrado que vive inmerso en una rutina que le resulta sofocante y de la que desea huir. Su equilibrio se ve alterado cuando irrumpe en su vida Clara, una enigmática desconocida que lo introduce en la práctica de los sueños lúcidos, un estado en el que quien sueña puede tomar conciencia de que lo está haciendo e incluso influir en lo que sucede. A partir de ese momento, Jaime se adentra en una experiencia cada vez más absorbente donde el territorio del sueño comienza a invadir la vigilia. Lo que en un principio funciona como vía de escape acaba erosionando su sentido de la realidad, empujándolo a dudar de quién es y de qué es auténtico. La película propone así una exploración de la consciencia, el deseo de emancipación personal y la frágil línea que separa lo real de lo imaginado.