Un hombre perseguido por la justicia tras un atentado terrorista pide refugio en un edificio gubernamental donde viven dos religiosas. Afirma ser inocente, pero Ana y Úrsula, monjas vinculadas al gobierno, saben que esconderlo podría implicarlas en un delito de complicidad. Si lo entregan, enfrentará la pena de muerte; si lo protegen, arriesgan sus vidas y reputaciones. Al decidir mantenerlo a salvo, ambas mujeres se embarcan en un profundo viaje de transformación personal, cuestionando la justicia, la ética, la política y la fe en un mundo polarizado donde los extremos a menudo se rozan.