Ruth (Stéphanie Magnin), una mujer de 30 años que lleva un tiempo distanciada de su familia, regresa a casa cuando su madre muere en extrañas circunstancias. Allí se reencuentra con su padre, Martín (Jose Coronado), que desde la jubilación parece haberse convertido en un tipo gruñón, agresivo y creyente en una siniestra teoría de la conspiración que le obsesiona. La relación entre los dos es tan tensa, y el comportamiento de él tan errático, que Ruth comienza a sospechar que Martín pudo ser el responsable de la muerte de su madre. ¿Es posible que esté compartiendo techo con un asesino?