Marco despierta esposado a una cruz junto a una tumba aislada en mitad de un árido paraje. Desorientado y sin memoria, ignora cómo ha acabado allí, especialmente en el día en que debía casarse. El único objeto útil que encuentra es un teléfono móvil con un solo contacto disponible y una señal casi inexistente. Entre sus pertenencias apenas conserva una moneda, la tarjeta de un consultor financiero y una inquietante fotografía en la que aparece acompañado por una mujer desconocida. Cuando la sed y el calor empiezan a llevarlo al límite, una vieja furgoneta se cruza en su camino. Al volante va Ventura, una comerciante ambulante de carácter duro que jamás concede favores ni rompe sus estrictas normas. Sin embargo, todo cambia cuando recibe una llamada inesperada: una voz anónima revela el secreto oculto bajo la tumba. A partir de ese instante, la tensión estalla y ambos quedan atrapados en una peligrosa situación de la que quizá no puedan escapar.