Vicentina (Rejane Faria) es una anciana madre de 75 años golpeada por una tragedia repentina. Su hijo Wesley, conductor de autobús, fallece en un grave accidente al caer el vehículo desde un viaducto. El devastador siniestro acaba de forma trágica con la vida de decenas de pasajeros. Aunque en un principio se califica como accidente, las autoridades y medios especulan que fue un intento de suicidio. Destrozada por las informaciones oficiales, la protagonista afronta el doloroso impacto de la sospecha. Decidida a hacer frente a la tragedia, la madre emprende un viaje para buscar a los familiares de las víctimas. A lo largo de su recorrido, la mujer busca pedirles perdón personalmente en nombre de su difunto hijo. De este modo, Vicentina explora en su travesía los complejos límites de la culpa y la redención.