Rodada en Benetússer, El Blasco relata la experiencia de un grupo de vecinos de esta localidad que, en octubre de 2024, durante las devastadoras lluvias que azotaron el este de España y provocaron numerosas víctimas y miles de desplazamientos, decidieron actuar de forma colectiva junto a las autoridades municipales. De manera espontánea, convirtieron un centro educativo en uno de los principales puntos de asistencia y coordinación para los afectados. Más allá del episodio concreto, la película se adentra en una reflexión más amplia sobre la solidaridad y la resiliencia comunitaria, destacando cómo, en contextos de emergencia, las personas son capaces de unirse, superar sus diferencias y colaborar en favor del bien común.