Snoopy cae en un estado de abatimiento tras descubrir que su caseta de madera ha sido vendida por error en un mercadillo vecinal. Para el personaje, esta estructura representa el núcleo de su actividad creativa y el espacio físico donde almacena todas sus pertenencias personales y manuscritos literarios. Ante la pérdida de su hogar, Snoopy se ve obligado a abandonar su rutina habitual y a emprender una búsqueda en los alrededores para localizar al comprador y recuperar el inmueble. Durante el trayecto, debe recurrir a sus diferentes identidades imaginarias para superar los obstáculos urbanos y recuperar el control del espacio donde se origina todo su universo creativo.