Un director regresa a la casa de su infancia para recrear con actores la discusión que provocó la separación de sus padres cuando él tenía cuatro años. Incapaz de recordar aquella ruptura, busca construir a través del cine los recuerdos de un acontecimiento al que nunca tuvo acceso. A través de la improvisación y un rodaje que revela su propio artificio, los intérpretes buscan construir una relación posible. A medida que repite la escena, las indicaciones se vuelven inestables y la frontera entre reconstrucción y deseo comienza a desdibujarse. Este ensayo cinematográfico no filma el hecho original, sino que resulta capaz de producir consecuencias emocionales verdaderas. La obra es una docuficción que transita entre el documental y el drama para reflexionar sobre la distancia de la interpretación. Escrita y dirigida por Nitya López Saitua en su ópera prima como largometrajista, la película está protagonizada por Iraia Elias y Miguel Garcés.