La familia Jiménez Garrido viaja a la isla de Tenerife en busca de unas ansiadas vacaciones familiares. Al llegar a su destino, los padres Carlos (Pablo Chiapella) y Toñi (Raquel Guerrero) son víctimas de una estafa. Ante el engaño, la pareja y sus hijos terminan instalándose a escondidas en un chalet de lujo. Lo que comienza como una solución improvisada se convierte en una mentira cada vez más difícil de sostener. El disfrute del mar, la piscina, un yate y diversos animales desencadenan alocadas situaciones en la propiedad. Inesperadas persecuciones y enredos continuos multiplican el ritmo aventurero de su estancia secreta. A pesar del desbordamiento generalizado, los padres intentan escucharse y actuar como un equipo ante cada complicación. De este modo, toda la familia deberá recurrir a disparatadas improvisaciones para mantener el engaño.