En 1991, mientras España vive la eufórica antesala de los Juegos Olímpicos y la Expo 92, una crisis asola a generaciones de hombres gais. En medio de esta dura realidad marcada por el sida, Miguel (Eneko Sagardoy), un joven que empieza a morir, emprende un viaje en carretera. Durante el trayecto, el protagonista decide recoger e incorporar a su recorrido a Hugo (Hugo Welzel), un chico que está empezando a vivir. Juntos inician un viaje compartido a través de una España oculta y casi mágica, repleta de historias inacabadas. A lo largo de su itinerario por los márgenes, ambos entablan un estrecho vínculo donde descubren el valor de la familia elegida. Rodeados por el miedo y la fragilidad de su situación, su periplo se convierte en un espacio de cuidados mutuos. En su camino hacia la memoria y el entendimiento, la vivencia les brinda la oportunidad de hallar un verdadero hogar. De este modo, la travesía transforma el dolor en un luminoso relato sobre la amistad, la dignidad y el deseo de futuro.