La película se basa en la homónima novela, una autobiografía de Corrie Ten Boom, uno de los personajes principales de la película, que vivió verdaderamente los sucesos que describe.
Durante la premiere de la película en Los Ángeles, en el Teatro Beverly, alguien arrojó un bote de gas lacrimógeno, por lo que el teatro tuvo que ser evacuado por los bomberos y los policías. Una broma considerada de mal gusto debido al carácter de la película.
El nombre de la película está sacado literalmente de un salmo de la Biblia.