Después de haber escrito la novela The Repossession Mambo, el autor Eric García reescribió la historia esta vez en forma de guion para llevar la historia al formato cinematográfico. Algo que sirvió bastante para que su obra pudiera conocerse en otros territorios. The Repossession Mambo no es conocida en territorios que no son de habla inglesa y su acceso es limitado. Así que la mejor manera de darla a conocer fue por medio de la versión cinematográfica Repo Men.
La premisa de la película sigue siendo la misma que la novela y ambos comparten el mismo mensaje que cuestiona la deshumanización ante un capitalismo que prioriza las ganancias por encima de la vida humana. El futuro que la historia nos presenta luce bastante prometedor debido a que parece ambientarse en una sociedad estable. La ciudad en a que se ambienta la historia parece llena de abundancia económica debido a la influencia de The Union. Esta organización parece haber brindado prosperidad, pero como toda corporación solo tiene un objetivo en mente. El mundo futurístico que la película presenta es visualmente asombroso como una obra cyberpunk a lo Blade Runner. Pero la historia que se narra en este futuro socialmente avanzado tiene una crítica social bastante fuerte que tiene paralelismos con la realidad. El tema central de la historia es el uso de los órganos artificiales. En el mundo real estos órganos fueron una innovación que ayudaron a salvar vidas. Pero al tratarse de tecnología que cuesta bastante dinero invertido, uno se pondría a pensar si no existe un precio por esos órganos. La novela y la película usan los órganos artificiales como una metáfora sobre cómo el declive económico puede costar la vida de un ser humano. La historia presente en ambas obras nos narra un futuro donde los órganos artificiales son más bien un préstamo y que de manera legal The Union puede reclamar esos órganos si no se paga el precio demandado. Desde luego la vida de los portadores depende de esos órganos para vivir, pero la vida de estas personas son vistas como algo significante y le dan más valor al producto que tienen que pagar. Es ahí donde entran los Repo Men en el rol de un cobrador de impuestos o agente municipal que puede reclamar el producto debido. Lo que los Repo Men comenten son asesinatos al quitarle los órganos a los deudores, pero son asesinatos legales debido a la autoridad que tiene The Union en el sistema. Lo que la película y la novela plantean es que en un sistema capitalista similar a The Union, las personas no son vistas como seres humanos, sino como simples clientes que deben pagar obligatoriamente lo que se les ha dado. El capitalismo ha brindado elementos necesarios para subsistir, pero la cuestión es qué pasa si por un declive económico algunas personas no pueden pagar eso que necesitan para subsistir. Ese declive lleva a que un individuo pierda acceso a varios recursos necesarios como la vivienda y los alimentos. El capitalismo puede negarle esos recursos a quien no pague porque tiene autoridad y se entiende que es para evitar perdidas. Pero cuando se trata de personas que no pueden pagar debido a problemas reales que en serio necesitan auxilio, ahí se podría cuestionar bastante la autoridad que tiene el sistema para negarle a los individuos la necesidad y el derecho a tener vivienda y alimento. Negar todo eso es como negarle el derecho a la persona a vivir como si el capitalismo fuera el único en tener la autoridad de decidir quien merece vivir y quien no.
En el mundo de Repo Men es mucho más explícito y crudo al mostrar que The Union tiene toda la autoridad de provocar la muerte de las personas al reclamar algo que es de su propiedad, pero que los demás necesitan urgentemente para vivir. Eso provoca que algunos se vuelvan fugitivos y haya una división social muy evidente. Este futuro no está ausente de una división de clases sociales debido a que los fugitivos se refugian en sectores abandonados al margen de la ciudad. En la novela el tema central es abordado de forma más profunda y reflexiva. La película lo hace de una manera más simplificada al ser una producción de Hollywood, pero el punto es el mismo. En ambas obras el protagonista Remy es usado para entender mejor el mensaje.
Remy es un Repo Man de buena reputación que no cuestiona lo que hace. Para él es solo un trabajo como cualquier otro y no le importa en lo absoluto tener que terminar una vida para reclamar un producto. Remy es el típico embargador que viene a reclamar un servicio o un hogar sin importarle si eso afecta gravemente a la persona que necesita eso para subsistir. Nada más su esposa Carol lo cuestiona, pero no porque ve su trabajo como algo malo. Es más bien por la típica queja de que el esposo le da más prioridad a su trabajo que a su familia. Lo irónico es que Carol le aconseja a Remy un cambio de puesto que hubiera servido para evitar lo que al protagonista le iba a deparar. Las cosas para Remy sufren un cambio drástico cuando a él le toca tener un órgano artificial. Eso hace que Remy comience a cuestionar lo que hace y ponerse en el lugar de aquellos a quienes ha matado para reclamar sus órganos. Remy empieza a sentir empatía por esas personas que tratan de evadir a The Union y las entiende mucho mejor. Pero ahora al negarse reclamar otro órgano, pone en riesgo su trabajo y la posibilidad de conservar el corazón que necesita para vivir. Esto se vuelve un dilema en el que un embargador puede encontrarse en la misma situación que aquel al que embarga y surge la siguiente duda. ¿Harías lo correcto por la otra persona a pesar de que eso puede costarte el empleo que necesitas para vivir o cumplirías tu trabajo a costa de perjudicar al otro? ¿Vale más tu propia vida que la del otro o viceversa? Es una cuestión bastante profunda que esta historia brinda en los momentos donde Remy tiene que recuperar órganos, pero no lo hace sabiendo que el otro puede morir. Al ser alguien que estuvo en el ejército, no tuvo problemas al inicio porque sabía lo que es tomar la vida de otro. Pero ahora que es su propia vida la que pende de un hilo, las cosas cambian. Esto incluso afecta su relación con Jake que en la película está mucho más desarrollada. En la novela, Remy y Jake son más bien compañeros de trabajo y su relación es burocrática. En la película ellos tienen una fuerte amistad que comienza derrumbarse. Jake incluso cuestiona si está dispuesto a matar a su mejor amigo para cumplir su trabajo, pero no tiene mucha opción debido a que no es diferente a cualquier trabajo en términos de necesidad para subsistir. A Remy ya no le queda nada y hasta a su jefe Frank no le importa si vive o muere, a pesar de que Remy le ha sido bastante leal. El único apoyo que le queda a Remy es Beth, quien al principio era una cantante prestigiosa, pero lo perdió todo. Lo curioso es que se trata de la única persona que es más bien un cyborg debido a la cantidad de artilugios y órganos artificiales que tiene en su cuerpo. La película expande más el desenlace que hay en la novela, ya que al parecer la huida de Remy y el manuscrito que escribe son lo que concluyen el libro. Aunque termina de una manera más ambigua y pesimista. La película sigue la historia para brindar un giro sorpresa. Cuando Remy decide que es hora de enfrentar a The Union, el resto de la película comienza a actuar a conveniencia del protagonista. Podría parecer un error de los guionistas, pero ya es señal de algo sospechoso que la película desvela al final para impactar. La película y la novela no son tan diferentes y nada más narran la historia desde dos concepciones distintas. La novela apela bastante al humor negro. La película también tiene momentos humorísticos y adapta el humor de la novela a un entorno más audiovisual. Además, la novela tiene un ritmo narrativo que se asemeja al mambo. La película hace alusiones al mambo por medio de las canciones usadas en la banda sonora y hay momentos donde los personajes hacen movimientos corporales que parecen referenciar al mambo. El ritmo de la película va más por la acción y la intriga, lo cual no tiene mucha relevancia en la novela. Pero hace que la historia tenga dinámica en la versión cinematográfica. El momento más inolvidable de la película es la pelea de Remy contra los Repo Men mientras suena Burn My Shadow de fondo.
Más allá de ser una historia intrigante, tener buenos efectos visuales y gore bien trabajado, Repo Men es una de esas películas de ciencia ficción que ofrece un buen mensaje que nos hace pensar sobre la sociedad capitalista en la que vivimos. No es algo muy relevante para alguien que se encuentra en un buen estatus social, pero para alguien que ocupa un puesto bajo en la sociedad, deja bastante en que pensar. Sobre todo en un mundo donde las ganancias y los intereses corporativos parecen valer mucho más que la vida de un necesitado. Mi calificación final para esta película es un 9/10.