Mientras se rodaba la escena final con el fuego, el actor John Wayne casi muere cuando el 'set' colpasó. Escapó por tan solo unos segundos.
En el momento de rodar la película, el actor John Wayne padecía de cáncer de pulmón, aunque él no lo sabía por aquel entonces. Después de la casi fatal escena final del fuego, empezó a tener tos crónica y esa noche empezó a echar manchas de sangre.
Se especuló con que en esa época la actriz Rita Hayworth ya estaba sufriendo de las primeras etapas del Alzheimer. Llegada tarde con asiduidad, tenía problemas para recordar sus frases y se cuenta que a menudo estaba borracha y era abusiva con todos en el 'set' de rodaje.