Es sabido que las décadas previas a los 2000 ha sido un desafío para Marvel en el medio audiovisual. En los años 80 y 90 no la pasaba muy mal en el mundo de la animación, pero no se podía decir lo mismo de sus intentos por llevar a los personajes a la gran pantalla. Después de lo ocurrido con Howard The Duck, Marvel optó por realizar las películas de The Punisher y Captain America con presupuesto más reducido. Pese al mal recibimiento que tuvieron en su momento, ninguna de ellas fue realmente una mala adaptación y las limitaciones de la época fueron el problema principal. Pero siguiendo confiando en el bajo presupuesto, Marvel decidió continuar esta vez con The Fantastic Four. Había demasiados problemas para materializar la película y la posesión de los derechos estaba cerca de su fecha de caducidad. Así que la única solución que quedaba fue recurrir al bajo presupuesto y a un experto en el terreno. Lo interesante es que esta fue la única vez en que el productor Roger Corman se ha involucrado en el género de superhéroes si se deja de lado su saga Black Scorpion. Al tratarse de una leyenda de la serie B, era probable que consiguiera hacer una película interesante y eso es lo que consiguió. Las películas buenas y malas de Roger Corman tienen algo en común y es que tienen bastantes ganas invertidas. Pues eso es lo que tiene esta adaptación de The Fantastic Four, aunque tuvo que hacerse de forma apresurada para no perder los derechos de los personajes. No es exactamente una muy buena adaptación que digamos, pero es bastante aferrada a la visión de los cómics y ese es su mayor fuerte. Claro que se hizo con un presupuesto limitado y actores de bajo calibre, pero tratándose de una película de Roger Corman, tiene algo que la hace fascinante.
La calidad de la película coincide con lo que ya se conoce de las producciones de Roger Corman de esa época y llega a sentirse como una película hecha para el mercado del VHS. Aun así, hubo un esfuerzo en adaptar lo que se conoce de los comics. El inicio es adecuado porque ya se nota que Reed Richards mantuvo una larga amistad con Ben Grimm. Ambos son amigos de la familia Storm, lo cual brinda un vínculo ya establecido con Sue y Johnny. Susan Storm ya tenía sentimientos hacia Reed debido a su atractivo e ingenio. Sue aún no estaba preparada para confesarle sus sentimientos a Reed, pues aún era una adolescente. Pero lo cierto es que ya había un sentimiento compartido entre los cuatro personajes que sería esencial para el resto de la película y así mantener intacta la idea de que son una familia como en los comics. Reed Richards y Victor Von Doom son presentados como compañeros de la universidad, dejando de lado la rivalidad que tenían al inicio en los comics. Pero el desarrollo del proyecto para estudiar a Colossus sería el catalizador de la enemistad que tendrían. Aunque solo ellos dos trabajan en el proyecto, Ben Grimm ya tenía conocimiento sobre el proyecto lo cual explica su intervención en el incidente. Tal como ocurre en el comic, Victor se vuelve víctima de un experimento fallido que conduce a su deformidad. La máquina de temática dimensional y mística en los comics se reemplazó por la máquina cósmica de Reed, pero la mecánica narrativa es igual que en el comic. Esto detona el rencor que tiene Victor hacia Reed y lo ve como el verdadero culpable de aquel incidente. Ese rencor es lo que provoca que Victor abrace el lado del mal y se disponga a destruir aquello que Reed ama. El plan de sabotaje a la misión espacial de Reed, la idea de extraerles los poderes al cuarteto para volverse mas poderoso y el rayo láser para destruir New York son retratados como planes clichés de supervillano, pero tienen sentido de acuerdo al contexto que se tiene sobre el personaje. Doom quiere Reed experimenté un sufrimiento similar al que él fue sometido. Hay que decir que la película consiguió brindar una versión bastante fiel de Dr. Doom en muchos sentidos. Su perfil como villano clásico que tiene un resentimiento hacia su némesis es algo que se consiguió de forma sutil. Se mantuvo el espíritu y esencia que tiene el personaje en los comics. También ayudó el hecho de que pudieran replicar en su totalidad el traje de Doom y la mascara. Se nota que la estética del diseño es algo atrasada a los 90, pero está bien conseguido manteniendo el aspecto clásico de los comics. La única desventaja sería que la máscara impide que se pueda entender bien los diálogos del personaje. Debido al presupuesto limitado, la película tiene agujeros de guion y cabos sueltos que solo se pueden resolver teniendo en cuenta la mitología en los comics. Al principio no se entiende quienes son los dos hombres que salvan a Doom tras el incidente. La clave yace en que lo llamen "your highness". De forma implícita y ambigua la película señala que Doom es alguien de la realeza que fue llevado de regreso a reclamar su lugar. Como en los comics él es gobernante de Latveria, no hay duda de que fue llevado de vuelta a su hogar natal para ascender al trono. Esto justifica que en la película posea secuaces ciegamente devotos, un castillo y un ejército leal. La apariencia del castillo sugiere que Latveria fue incluida en la película, aunque eso igualmente deja dudas sobre la geografía y la distancia con la ciudad de New York. La razón de ello es por no mostrar cómo el cuarteto fue llevado al castillo o cómo ellos regresaron a la ciudad tras escapar. Todo indica que el castillo y la ciudad tienen una larga distancia, pero es obvio que no se llegaron a rodar escenas que le dieran coherencia a los saltos de ambas localizaciones dando la sensación de que están en un mismo terreno.
Aparte de Doom, un villano secundario que decidieron incluir fue Mole Man rebautizado como The Jeweler debido a cuestiones de licencia. Jeweler es una versión aceptable de Mole Man que siente el mismo desdén hacia la superficie. Se cambió las gafas de Mole Man por un monóculo para coincidir con su concepción como alguien fascinado en las joyas. Subterránea ha sido reinventada para ajustarse al presupuesto y adopta aspecto más urbano. Los habitantes de este bajo mundo son personas desamparadas que han sido marginadas y The Jeweler los ha recibido con compasión comprendiendo la injusticia social que sufrieron. En los comics los habitantes originales son los Moloids, pero la esencia de ellos es algo que se mantuvo. Los habitantes de Subterránea le tienen bastante lealtad y actúan de forma animal y primitiva al igual que los Moloids en los comics. Jeweler tiene un evidente interés por las joyas al robarse el diamante que Reed debía usar en la misión espacial, pero Jeweler tiene un interés más grande que es Alicia Masters. Al ser una mujer ciega, Jeweler la ve como alguien que ha sufrido en la oscuridad como él y la considera alguien ideal para ser su reina. Esto también es algo característico de Mole Man en los comics. Como Alicia es ciega, ambas variantes consideran que ella jamás lo juzgaran por su apariencia física y sabrá apreciarlos. Alicia Masters es vista como alguien de belleza pura que no puede juzgar la apariencia de los demás y solo puede ver el corazón. Esa es una cualidad del personaje muy evidente que se ha podido plasmar en la película y aporta bastante a su vínculo con Ben Grimm. Respetaron bastante el rol que tiene Alicia como interés amoroso de Ben. Ya desde su introducción comienza la conexión con Ben. Alicia no solo es cautivada por el rostro de Ben que sus manos identifican, sino por la gentileza del personaje. Ben se ha caracterizado por ser un hombre de gran fuerza y corazón. La película respeta su esencia y el conflicto que fue al transformarse en The Thing. Al igual que con Dr. Doom, el traje de The Thing es bastante bueno y lo mejor de la película. La compañía Optic Nerve ha sido una de las más esenciales en el cine de género y ha hecho un buen trabajo al diseñar a The Thing. En retrospectiva The Thing tiene un aspecto bastante bizarro, pero los efectos prácticos que se usaron para diseñarlo está bastante bien. Cumple los estándares de una película de serie B ochentera, pero funciona lo bastante bien para apreciarse como un trabajo artesanal. Es evidente que The Thing ha tenido limitaciones al momento de demostrar su fuerza y no se pudieron brindar peleas muy espectaculares. Pero al menos fueron capaces de mantener lo más importante de Ben Grimm como personaje. Se siente muy disgustado con su apariencia física al punto de verse como un monstruo incapaz de volver a tener una vida normal. La parte trágica de Ben Grimm se muestra en un breve momento de conflicto que está bien logrado. Ben parece destinado a vivir como marginado, pero hay una persona que puede ver más allá de su aspecto. No solo sus amigos, sino Alicia quien es muy importante para el arco del personaje. Ella siente un amor por él que va más allá de la apariencia física y se vuelve la persona más importante para Ben. En los comics y adaptaciones posteriores siempre ha sido un elemento clave porque Ben tiene a alguien que lo ama por quien es en realidad. Alicia y los demás miembros del cuarteto son capaces de ver qué bajo esa apariencia rocosa Ben tiene un corazón bondadoso. La película maneja con sutilidad este aspecto del personaje y hasta se siente poético el momento en que vuelve a su forma humana al oír la declaración de Alicia. Aunque la película recurre al amor a primera vista como recurso narrativo, acierta en tener en cuenta a Alicia como personaje crucial para Ben.
Mientras The Thing contó con un buen diseño a nivel práctico, la película tuvo que manejar a los demás personajes usando técnicas visuales y animación tradicional. Desde el inicio se nota que debido al costo de los efectos digitales más recientes, se tuvo que recurrir a animación tradicional y efectos digitales mucho más baratos. Pero algo que al menos fueron capaces de manejar bien es la personalidad de los personajes y cómo se vinculan con los poderes. Colossus ha hecho más que darles poderes y es hacer que se materialicen los defectos más humanos que tienen los personajes. Reed carga con la culpa por la muerte de Victor y siente que es su deber terminar lo que su compañero ha empezado. Pero ahora se siente más responsable aún por lo que él y sus amigos experimentan tras la misión fallida. Al darse cuenta de que él y sus amigos sobrevivieron de milagro y aterrizaron a la Tierra junto con los escombros de la nave, no deja de pensar cómo ha sido posible. Reed Richards usa a lógica científica para tratar de resolver el enigma y entender que son estos poderes que obtuvieron, pero se da cuenta de que el origen de estos yace en un factor humano. Como Ben se caracteriza por ser fuerte y recurrir a la fuerza física, su apariencia rocosa es un reflejo de esa tendencia de usar la fuerza física. Reed se da cuenta de que siempre se extiende para buscar soluciones en las distintas posibilidades recurriendo a la lógica. Su capacidad para estirarse es una manifestación de esa ansia de extenderse más allá al momento de querer resolver un problema. Eso siempre ha sido característico de su personaje y en la película se nota bastante. Para los poderes de Reed, la película usa técnicas que van desde el uso de efectos prácticos con prótesis hasta trucos de cámaras ajustados lo mejor posible. Las escenas donde Reed estira los brazos y las piernas no se ven muy mal y supieron coordinarlas bien. Se usaron también técnicas de edición que viendo a detalle se pueden notar, pero pasan rápido en un microsegundo. Lo mismo es en el caso de Susan Storm. Al ser una chica tímida que aún teme confesar sus sentimientos hacia Reed. Esa timidez la hace desaparecer mentalmente y ahora eso mismo es lo que la hace volverse invisible. Como era de esperarse, la película usa efectos de transición para el poder de Sue. Un truco muy evidente que era el más adecuado para usar en ese entonces. Su capacidad de crear campos de fuerza se reservó para la pelea final y se hizo con una animación 2D en rotoscopia que terminó funcionando para la secuencia. Dado que no era posible materializar del todo lo que Sue podía hacer al estar invisible, no pelea mucho y usa la invisibilidad como truco engañoso. Su hermano Johnny Storm fue retratado con una personalidad imperativa y temperamental que va acorde a su capacidad de generar fuego. Johnny materializa ese poder debido a su carácter y es muy evidente. La película ha recurrido a animación tradicional para los ataques de fuego que no se ven muy mal. El punto más criticado es sin duda el clímax donde Johnny al fin revela su forma como The Human Tourch. Es una secuencia muy bizarra debido a que se usó una animación primitiva que recuerda bastante a los primeros juegos de PlayStation. Por momentos la animación está bien orientada hasta que el choque que tiene Johnny con el rayo se siente desorientado. No hay duda de que este es el momento más bizarro de toda la película. Podrían haber buscado una manera diferente de hacer el clímax, ya que los poderes de Johnny son manejados de mejor manera en el resto de la película. Pero como la transformación de Johnny siempre fue algo característico de los comics al punto de ser esencial, era una obligación crear una secuencia así sin importar lo muy bizarra o risible que pudiera verse. Además, el CGI era un lujo al que no todos los estudios podían acceder y era más económico recurrir a un CGI más primitivo. Los efectos especiales obviamente no son muy buenos o muy profesionales, pero divierten al menos.
Podría decirse que la película no es una gran experiencia cinematográfica y cumple los estándares de una película producida por Roger Corman en los 90. Tiene cosas que llegan a desafiar la lógica debido al presupuesto utilizado y solo se puede seguir la lógica de lo que se conoce en los comics. El Fantasticar también se ha incluido siendo diseñado con un CGI primitivo y su aparición es mínima. No se explica cuanto hace que está ahí y solo se intuye que es un proyecto en el que Reed ya estaba trabajando desde antes. Lo mismo pasa con el logo número 4 y los trajes que son introducidos rápido. No se puede entender cómo Sue preparó los trajes tan rápido o si ya estaban desde antes. El logo número 4 en el edificio es algo que Reed pudo haber incluido antes en honor a la idea de que el cuarteto haya sido bautizado "The Fantastic Four" por la señora Storm. Si se lo piensa, la película sigue los parámetros de un dibujo animado donde solo importa que la historia continúe. Por una parte, tiene un humor que claramente apela a un público más joven. En especial a los niños que hayan leído los comics o visto las series animadas. El sentido del humor y la comedia son muy caricaturescos por las situaciones absurdas que ocurren. Cuando Reed y Sue usan sus poderes, cualquier vestimenta que usen se adapta a ellos. Las situaciones incoherentes y sin sentido son algo que a la película le pueden jugar en contra. Pero al final no son la gran cosa teniendo en cuenta que al final la trama de la película realmente se siente como algo digno de un comic. Los realizadores no parecían darle mucha importancia a la coherencia de las situaciones, sino hacer algo que se sintiera como un comic y es lo que lograron. Los comics de superhéroes siempre han contado con algunas situaciones bizarras o absurdas que se han podido replicar bastante bien en el formato animado. The Fantastic Four utiliza la misma metodología actuando como una caricatura en el mundo real. Eso hace que no sea accidental que la película tenga CGI primitivo, comedia infantil, clichés de historia de superhéroes y animación para los efectos especiales. De hecho todo esto y las incoherencias encajan con la mecánica de los dibujos animados de Marvel. Así que no era una obligación ser una película perfecta, sino algo que recuerde bastante a una clásica historia de comics. A pesar de que el guion tiene algunos huecos, la historia está bien contada y cumple los estándares de un comic. Incluso la partitura de los hermanos David Wurst y Eric Wurst tienen una buena música que le da a la película la sensación de ser una clásica historia de superhéroes. En ese aspecto, la película se mantiene fiel al espíritu de la obra de Stan Lee y Jack Kirby.
The Fantastic Four no llegó a ser una gran adaptación del todo debido a su calidad de serie B, pero respeta bastante lo que se sabe de los comics. Mantiene la misma mecánica narrativa y la esencia de los personajes intacta. Todo lo que se ha materializado tenía el potencial suficiente para ser una obra maestra del cine de superhéroes. De haber sido una película de mayor presupuesto, el resultado hubiese sido mejor. Pero habría que esperar años para que Marvel lograra crear una adaptación digna. Se las arreglaron con lo que pudieron para hacer esta película y la verdad no es tan mala si se la ve desde cierto ángulo. Desde luego que está por debajo de Howard The Duck y The Punisher. Viéndolo como una película de serie B no es una gran obra, pero viéndolo como adaptación de comic es bastante competente. Tiene un encanto camp que ayuda bastante a su tono retro y termina cumpliendo lo que se podía esperar de algo sacado de un comic clásico. Aunque no haya envejecido muy bien, al menos es fiel a la visión de los cómics y eso la vuelve una adaptación aceptable con un estatus de culto bien merecido. Mi calificación final para esta película es un 8/10.