Al elegir estas siglas como título de la película, Franck Mancuso tenía la intención de resaltarr el contraste existente entre el dolor de las familias de los desaparecidos y la frialdad del procedimiento administrativo.
El director ha afirmado en varias ocasiones que para la realización de la película se inspiró en una historia real: "Esta es una historia que escuché y yo inventé el final."