Según el propio director, Thomasz Thompson, empezó a escribir el guión en Valencia, una ciudad a la que había viajado cuando era niño con sus padres y de la que se acordó cuando buscaba "un sitio agradable para escribir varias semanas alejado de la rutina habitual".
La voz en off del narrador no estaba incluida en el guión original pero se tuvo que añadir durante el montaje de la misma para poder explicar algunas ideas que no se pudieron rodar por falta de tiempo y dinero.
En la escena en la que se están salpicando agua en la piscina, en la casa hacía una temperatura de 10 grados y el agua estaba helada.