El documental recibió el Premio Amnistía Internacional del VIII Festival de Cine y Derechos Humanos de San Sebastián. También recibió dos candidaturas a los premios Goya de 2011.
Según sus dos realizadores, la razón de hacer este documental es dar a conocer y sensibilizar a la población de un problema tan grave como la violación sistemática de derechos humanos durante 35 años.