Tras haber debutado con el drama Eggshells, Tobe Hooper decidió probar con el género de horror para su segundo largometraje sin saber lo que le deparaba. En ese entonces él no sabía que iba a crear una de las películas más perturbadoras a punto de sufrir censura, pero convirtiéndolo en uno de los autores más prolíficos del género. The Texas Chainsaw Massacre es un caso que ha dejado un impacto grande por diversos motivos. Lo primero, es que la película uso de inspiración los crímenes del asesino Ed Gein. Psycho también se había inspirado en esta figura, pero la película de Hooper tiene varios elementos que retratan momentos macabros del caso de Ed Gein. Tales como el uso de muebles u objetos hechos a base de huesos y piel humana. Otra de las alusiones a los crímenes de Ed Gein es la profanación de tumbas con la que la película inicia. Claro que la película en ningún momento menciona de forma clara que los Sawyer consumen carne humana o que la máscara de Leatherface está hecha de piel. Mucho de esto es desvelado en las películas que vendrían después y solo la sinopsis es la que brinda esta información. Así que la película es solo una introducción que se hizo de forma involuntaria porque Hooper no sabía que esto sería el inicio de una franquicia. La película presenta a los Sawyer sin saber cuáles es su relación, pero al avanzar la película, todo comienza a conectar y se va conociendo quienes son realmente y su forma de operar.
Debido a las similitudes con el caso de Ed Gein, la película fue promocionada como un suceso real. Aunque todo es ficticio, Hooper consiguió darle a esta película el suficiente realismo para que fuera muy creíble. Ese realismo se puede sentir por la crudeza que tiene la película en su ejecución. Al ser una película independiente que forma parte del cine de explotación, su presupuesto fue bajo. En vez de hacer una producción que evidenciara más que esto era una película de bajo presupuesto, prefirieron usar localizaciones reales que se pueden encontrar en cualquier sitio. Ni siquiera usaron actores profesionales. Gran parte del elenco está compuesto por desconocidos y se notan que no son profesionales. Las actuaciones tienen a exagerar, pero eso contribuye con lo que se quería hacer en la película. Lo que hace tan característico a The Texas Chainsaw Massacre es no requirió de escenas gore para generar horror e incomodidad. De haberlo hecho, es seguro que el gore no iba a verse muy profesional dado lo limitado que era el presupuesto. La sangre apenas se puede notar y es que Hooper esperaba que la película consiguiera una calificación PG al no tener gore presente, aunque si se llegó a usar sangre real de animales para las paredes de la casa. Pero la gran sorpresa que hizo que la película tuviera una calificación R es que lo único que esta película tuvo para poder horrorizar era una atmosfera perturbadora. La película no fue rodada con una cámara de última generación y se ve que la fotografía tiene una calidad media. Normalmente, eso puede llegar a ser un defecto para una película. Pero en el caso de The Texas Chainsaw Massacre, esta calidad fotográfica hace que la película se sienta como algo sacado de un programa sobre crímenes y pareciera a algo cercano a un documental. Eso contribuye al realismo y al tono perturbador. En las escenas nocturnas la película se siente más perturbadora por toda esa oscuridad y desolación que provoca incomodidad. La verdad es que la película es incómoda de principio a fin porque esa crudeza en la atmosfera y la fotografía consigue provocar una mala sensación. La dirección de Hooper ayudó también en ello por como ejecutó ciertas escenas. Incluso Hooper incluyo momentos absurdos y humorísticos que en vez de dar risa o pena ajena, dan incomodidad. Las actuaciones de los personajes también fortalecen el tono perturbador. Muchos miembros del elenco fueron personas que han participado en comerciales, programas de televisión y teatro. Así que se nota un tono teatral y poco profesional en las actuaciones. Pero los actores logran relucir en los momentos aterradores. Los gritos de Marilyn Burns no parecen actuados y se sienten muy reales. Su reacción de desesperación en la escena de la cena se siente muy creíble al punto de incomodar. Los actores que dan vida a los Sawyer actúan con una exageración que parece cómica, pero que de hecho incomoda lo suficiente para perturbar. La utilería también tiene su lado macabro porque no todo fue falso. Se llegaron a usar huesos reales que le dan más credibilidad al aspecto siniestro de la casa Sawyer. Los cadáveres descompuestos también se hicieron bien al punto que es difícil decir si son reales o falsos. El maquillaje del abuelo Sawyer es quizás el que más luce como algo cinematográfica, pero cumple los estándares de una película de esta naturaleza. La partitura que Tobe Hooper y Wayne Bell compusieron completan la perturbadora sensación que la película genera. En vez de ser hecha con instrumentos parece que usaron objetos para crear la partitura. La banda sonora termina siendo única porque esos sonidos que se usaron dan una perturbadora sensación de terror que ningún instrumento electrónico había hecho en ese entonces. Todo este proceso de producción ha conseguido crear una experiencia perturbadora que genera terror puro. La película sirve como recordatorio de que no siempre se necesita recurrir al gore para horrorizar y perturbar. Aunque existe violencia física presente, también hay violencia psicológica que refuerza más la experiencia. La historia que tiene es sencilla, pero la experiencia que brinda es única. Va acorde a la época en que la película se sitúa y es que se trata de una historia situada en una década desoladora. En esa época ocurrió el escándalo de Watergate, había tomado lugar una crisis económica, la crisis del petróleo se había manifestado y se tuvo conocimiento sobre los terribles sucesos de la guerra de Vietnam. Sally y sus compañeros parecen pertenecer a la cultura hippie. Una de sus amigas consulta un libro sobre astros y horóscopos y termina anunciando en parte lo que los personajes iban a experimentar. Los Sawyer son personas que evidentemente se vieron afectadas por la crisis económica de esa época y el Hitchhiker da un guiño al mencionar que el uso de martillos para ejecutar vacas era mejor que el uso de las pistolas de aire. Dada la condición del terreno en que se ambienta la película, no sería raro pensar que es un terreno en decadencia como consecuencia del avance industrial. No se sabe mucho sobre los Sawyer y sí que tan afectados han estado para recurrir a sus crímenes. El estado de su propiedad indica que llevan bastante tiempo cometiendo sus crímenes y todo lo demás sería explicado un poco más en algunas de las próximas películas. Lo que si se sabe es que la película ha brindado una experiencia perturbadora con elementos que serían necesarios para establecer el cine slasher como el psicópata enmascarado o la chica final. En ese mismo momento también se había estrenado Black Christmas que también aportaría al surgimiento del género. La forma en que Leatherface caza a sus víctimas también contribuyo para esa categoría en formación y sin descartar el uso de la violencia física. Sobre todo la escena de Pam en el gancho que es de las más fuertes y que ha despertado debates sobre la violencia hacia las mujeres en el cine de horror. Pero el horror de esta película también se ha interpretado como algo relacionado con la carnicería. Tobe Hooper declaró haber renunciado a la carne mientras hacia la película y Guillermo Del Toro declaro haberse hecho vegetariano por un tiempo tras ver la película. Eso ha hecho pensar que la película es "pro-vegetariana" dado que los Sawyer son carniceros y cazan a sus víctimas como si fueran animales. Que la casa de los Sawyer tenga huesos humanos y animales entreverados parece dar la idea de que para ellos matar a un ser humano para consumirlo no es diferente a hacer ese mismo proceso con un animal.
Las interpretaciones que se tengan no son muy relevantes, ya que la experiencia perturbadora es lo que más sobresale y es lo que hizo que se posicionara como una de las mejores del cine de horror. Lo cierto es que The Texas Chainsaw Massacre es la mejor película de horror que el cine de explotación ha brindado. Nada más seria superada por The Exorcist, dado que esa fue la obra de horror definitiva de los años 70. Pero The Texas Chainsaw Massacre tiene mucho mérito y reconocimiento merecido por su perturbadora experiencia. Eso hace que sea una de las mejores películas de los años 70 y ofrece terror cien por ciento puro que es digno de presenciar. Mi calificación final para esta película es un 10/10.