Pesadillas de una mente enferma fue vetada de toda distribución en Reino Unido durante la década de los 80.
Debido a su prohibición en Reino Unido, el primer distribuidor de la película fue envíado a prisión por haber lanzado la película sin haber visto aprobada.
Las escenas grabadas en el hospital psiquiátrico fueron realizadas en un verdadero sanatorio.
El director Joel Coen trabajó en las primeras fases del montaje pero fue despedido poco después de empezar.