Un niño que deja atrás su infancia, una madre que desaparece para siempre y un padre que la sigue poseyendo incluso después de la muerte. Es una historia sobre el deseo que se aferra al tiempo, una obsesión que atraviesa generaciones.
A través de una rutina familiar que se repite y se pudre, se despliega un drama íntimo y perturbador donde el amor se convierte en prisión, y la cotidianidad en enfermedad. Una exploración inquietante sobre la herencia emocional, la pérdida y los vínculos que persisten más allá de la vida y la razón.