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    High-Rise
    Nota media
    2,6
    33 notas incluyendo 6 críticas
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    6 críticas de usuarios

    Cinefiloman
    Cinefiloman

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    3,5
    Publicada el 29 de mayo de 2018
    High-Rise es quizás la película más simbólica que haya visto de Ben Wheatly. Entre la ciencia-ficción y la distopía, este sorprendente director inglés, entomólogo, nada compasivo del hombre, hace lo que todo científico de laboratorio. Crear un escenario, un ambiente, un microcosmos en el que experimentar o intentar reflejar toda la variedad y complejidad del ser humano y su sociedad. En un rascacielos, en el que no falta de nada, jardines, piscinas, gimnasios, supermercados, este director pretende construir un universo humano.
    Como no puede ser de otra manera esta reconstrucción es parcial, limitada, un fracaso. Pero es algo normal.
    Encerrar una rata en un laboratorio, pase, pero al hombre…
    Mas, a pesar del fracaso y de la parcialidad, el film se deja ver. Tiene en algunas escenas un gran poderío visual, el texto se mueve entre la pedantería del demiurgo pretencioso y megalómano que interpreta muy bien Jeremy Irons, el discurrir existencialista del doctor que al final saca sus peregrinas conclusiones y el discurso iracundo del garrulo y atlético reportero de radio. Alrededor, toda la fauna humana.
    Entretenido ejercicio de comedia humana a la que tan aficionado era J.G. Ballard, autor de la novela en la que se basa la película, en la que la banda sonora es otro toque personal del director que uno no sabe si las pone, las canciones, para burla solidaria o gamberrada contra el espectador. Un batiburrillo que mezcla la típica banda musical de película con las más estrambóticas de las canciones actuales. No sé muy bien con qué intención, como no sea la de desconcentrar al espectador.
    Con todo, como ya he dicho, y como con todas sus películas, una más que merece la pena ver y que no deja indiferente al cinéfilo o al interesado por los vericuetos creativos de los artistas. Y Ben Wheatly lo es, artista y muy creativo.
    Lourdes L.
    Lourdes L.

    Sigue sus publicaciones 82261 usuarios Lee sus 920 críticas

    3,0
    Publicada el 20 de mayo de 2016
    El deterioro y la perversión de la buscada perfección.

    Escalofriante, extraña, curiosa, siniestra, extravagante, provocadora, caótica, loca..., y podría seguir con numerosos adjetivos, que describen y se ajustan a los diversos sentimientos por los que se atraviesa durante su visión.
    Sin duda alguna es una sorpresa y todo un deslumbrante acontecimiento el hallazgo de esta peculiar micro sociedad con sus diferencias, roces, disputas y enfrentamientos diarios, que van preparando ese caldo de cultivo que cuece lentamente hasta lograr esa explosiva y candente ebullición, donde será la llegada de la sinrazón, la barbarie y brutalidad salvaje las armas del más fuerte para dominar el terreno; violencia como lenguaje ofensivo para trepar, avanzar, llegar y ganar, pues toda rebelión conlleva destrucción para pasar, subsiguientemente, a la planificada colonización.
    Un diseñado desmadre, de acelerado interés y consumo asombroso, dentro de su constante indigestión y cuestionamiento perpetuo de la situación, de su desarrollo, ejecución y desenlace dentro de ese pulgar, que es el crisol de un mañana de entera mano conformada; no deja indiferente, sea la postura que te domine, sean las sensaciones que absorbas, sea la opinión que domine en tu anonadada mente y estupefacto corazón es atrevida, original, discrepante y abrupta, letal y dominante en ese despertar incisivo atento a sus posturas, hechos, deducciones y corrientes interpretadas según el personaje, la ocasión y el momento.
    Toda una revolución de quienes, con determinación, reman contra corriente siguiendo a ese osado líder que burlará lo establecido, para romper las barreras y acceder a derechos y privilegios prohibidos; dignos que buscan la paz, indignos que inician la guerra, peones que se dejan arrastrar, retrato desquiciante de nosotros mismos a niveles aterradores.
    Ben Wheatley logra rodar una abrumadora cinta, de fotografía y música exquisita, que juega a diferentes niveles de intensidad ralentizada y eclipsadora para atentar contra la comodidad del espectador y provocarle todo tipo de emociones; desde el éxtasis hasta el pundonor, desde el espionaje hasta la saturación de quien observa mudo, escucha sin pestañear y reflexiona sin escrúpulos, dado el desaliñado espectáculo que está presenciando.
    “Estoy decidido a hacer todo bien”, sentencia un atractivo Tom Hiddleston representante de esa armonía, pulcritud y perfección que se desean hasta que la convivencia irrumpe y provoca esa interrupción de un injusto equilibrio para llegar a mayor desbarajuste, puertas abiertas al libre albedrío tomado por la fuerza y sin permiso; sin ser experta en Ballard y su obra, se admite una creadora fantasía que radia la ostentación y mediocridad por tiempos, al volver toda su estrafalaria andadura, en cansancio monótono, por atragantarse consigo misma.
    Tontería o delicia, estúpida o memorable, saldrás con una opinión firme sobre ella, ya sea sabrosa o repulsiva, fantástica o todo un bodrio, sin término medio, aunque si que se coincide en que es colorista, visual, artificial y numerera; su rompedora escalada es engañosa en sus aportados nutrientes pues, lo que abrazas en principio, sin prejuicios para ver qué entrega y dónde lleva, pierde intensidad e ideas hacia sus tres cuartos, topando con un encerramiento creativo de quien da vueltas sobre lo mismo, al no poder salir de su claustro edificio y adquirir nuevos aportes a su orgía ciudadana.
    Con lamento, se queda sin historia y focaliza su obsesión en imágenes desbordantes de la lujuria demente de quien ya no es él o, es él más que nunca.
    Difícil de definir, será tu sensibilidad la que marque el límite de lo soportado y su nota; hay inclinación por verla, sugerencia de descubrir qué hay en ella, cuál será tu conclusión sobre ella, aptitud predispuesta a absorber su aroma y ver qué tal..., su posible disfrute es cosa aparte.
    Devorado por su propia criatura, aún respira.

    Lo mejor; su ofrecimiento visual y musical.
    Lo peor; se atraganta hacia el final, sin saber resolver lo planteado.
    Nota 6,4
    Beatriz López Velasco
    Beatriz López Velasco

    Sigue sus publicaciones 60590 usuarios Lee sus 455 críticas

    3,0
    Publicada el 2 de agosto de 2016
    [...] Tres meses le bastan a los habitantes de este edificio para desintegrar su civilización, no necesitan nada que no puedan conseguir en el propio edificio y este les ofrece una falsa seguridad que poco a poco se convierte en ira y envidia que les lleva a la anarquía más absoluta representada en una orgía de sexo y violencia. Un paralelismo y una simbología nada sutil para poner de manifiesto que todo hombre tiene su lado malvado y es la educación y los convencionalismos los que nos impiden actuar de acuerdo a nuestros instintos más primitivos. Al final resulta desconcertante, algunas escenas son escalofriantes y otras tienen un tono de humor negro demasiado grotesco, eso sí, visualmente es muy impactante y una experiencia intensa.
    Tom Hiddleston (La Cumbre Escarlata) derrocha todo su encanto habitual para este personaje atrapado en el medio del edificio (vive en la planta 25) y que intenta mantenerse alejado de las posturas extremistas hasta que no tiene más remedio que tomar partido. Podremos ver a Hiddleston al natural varias veces, pero no os hagáis muchas ilusiones, la cámara siempre estará colocada en la posición justa para no desvelar más de lo necesario. Personajes interesantes son los de Luke Evans (Drácula, la leyenda jamás contada), que será quien inicie los disturbios, y Elisabeth Moss (Mad men) con la que forma un matrimonio atípico. Jeremy Irons (El ladrón de palabras) es el arquitecto, un tipo cansado que ha perdido el idealismo y vive aislado en su burbuja. Sienna Miller (El francotirador) es la vecina de arriba y James Purefoy (The following) uno de los habitantes de las plantas superiores con poco escrúpulos.
    Propuesta tan surrealista como perturbadora con vocación de no dejar a nadie indiferente y eso seguro que lo consigue, para unos será película de culto y para otros una locura caótica.
    David1708
    David1708

    Sigue sus publicaciones 2333 usuarios Lee sus 138 críticas

    0,5
    Publicada el 14 de septiembre de 2016
    Puuuuufff!!!, lenta, rara, psicodélica, llena de momentos aburridos y sin sentidos, es una paranoia con un muy buen reparto....
    L.
    L.

    Sigue sus publicaciones 111 usuarios Lee sus 45 críticas

    3,5
    Publicada el 20 de marzo de 2016
    Las expectativas eran muy altas y 'High-Rise' cumple en su primera mitad. Con una estética impecable, un montaje brillante, un reparto espectacular y una banda sonora interesante, visualmente es todo un deleite. Pero su peculiar argumento pierde fuerza a medida que todo se complica, sin que nos den una mínima explicación. Sin duda ,erece la pena ver esta curiosa película para formar una opinión propia.
    ..PICARD..
    ..PICARD..

    Sigue sus publicaciones 20181 usuarios Lee sus 742 críticas

    0,5
    Publicada el 8 de junio de 2020
    No he leído "Rascacielos" (título en español en su versión impresa), ni lo haré habiendo visto la palícula.
    Aunque he leído otras obras de J. G. Ballard, entre ellas sus "Cuentos completos", esta cinta
    desagradará hasta a los más entusiastas por la ciencia ficción. Y, entre ellos, yo. Pero es mi
    criterio personal. .INSOPORTABLE. .0 sobre 5. ..PICARD..
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