Kaspar Hauser existió de verdad, fue un adolescente alemán que creo un gran misterio alrededor de su figura y su origen. Kaspar creció en completo aislamiento y tenía el carácter de un niño salvaje por ese motivo. Además, se comenta que tenía como única compañía a un caballo de madera.
El director del filme, Alberto Gracía ha declarado que la película es un sistema absurdo de categorías.
El filme ganó el premio FIPRESCI en el Festival de Cine Internacional de Rotterdam del año 2013.