Imanol Arias y Antonio Flores fueron los nombres que tenían pensados para interpretar al protagonista masculino.
Julián Mateos compró los derechos de la novela con el fin de que la protagonistas fuese interpretada por Concha Velasco, pero el proyecto nunca despegó. Varios años después, Mateos vendió los derechos con una sola condición: la protagonista femenina debería ser interpretada por su esposa Maribel Martín.