Es la primera película que dirige Gonzálo Bendala y la segunda película de la productora Áralan Films, después de Los niños salvajes (2012).
La historia está inspirada en los intentos de asesinato que sufrió Michael Malloy, un ex bombero irlandés que vivió durante los años 20 en Nueva York.
Bendala ha declarado que entre sus referencias inspiradores han estado El golpe (1973), Atrápame si puedes (2002) y Match Point (2005).
La película se ha rodado en Sevilla.