En el Madrid de finales de la década de 1950, José María Jarabo proyecta una imagen de éxito y sofisticación: frecuenta establecimientos exclusivos, se mueve entre círculos acomodados y cultiva un encanto personal que despierta admiración a su alrededor. Sin embargo, tras esa fachada cuidadosamente construida se oculta una realidad muy distinta, marcada por las dificultades económicas, las adicciones y una profunda inestabilidad emocional. Obsesionado con Beryl, una mujer británica casada de la que está perdidamente enamorado, Jarabo ve cómo su vida comienza a desmoronarse de forma progresiva. Atrapado en una cadena de frustraciones, problemas financieros y decisiones cada vez más desesperadas, emprende un camino que lo conduce hacia la violencia y a la comisión de un crimen que conmocionará a toda España. La enorme repercusión del caso lo convertirá en una figura de extraordinaria notoriedad pública, alimentando tanto la fascinación como el rechazo de una sociedad pendiente de cada detalle de su historia. Con el tiempo, Jarabo pasará a ocupar un lugar destacado en la memoria colectiva como uno de los personajes más inquietantes y enigmáticos de la crónica negra española.