La liberación
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decatur555
decatur555

3 usuarios 913 críticas Sigue sus publicaciones

2,0
Publicada el 15 de septiembre de 2026
Me dejó una sensación bastante irregular. Tenía elementos para interesarme: una historia de posesión supuestamente inspirada en hechos reales, una familia rota, pobreza, servicios sociales, culpa, religión, una casa que parece tragarse a quienes viven dentro y un reparto potente con Andra Day y Glenn Close. Pero la película nunca encuentra el equilibrio. Empieza con un drama familiar bastante más interesante que el terror posterior, y acaba cayendo en una mezcla de exorcismo, melodrama y espectáculo raro que no siempre funciona.

Lo que más me llamó la atención es que la parte social y familiar tiene más fuerza que la sobrenatural. Cuando la película habla de una madre desbordada, de hijos que viven en una casa llena de tensión, de alcohol, pobreza, vigilancia institucional y heridas heredadas, hay algo incómodo y con posibilidad de ser distinto. Ahí se nota a Lee Daniels más seguro, más interesado en cuerpos, discusiones, miradas y violencia doméstica emocional que en construir una película de miedo pura.

Andra Day sostiene bastante bien esa parte. Su personaje está escrito con brocha gorda muchas veces, pero ella consigue darle rabia, agotamiento y desesperación creíble. No es una madre idealizada ni una heroína limpia: es una mujer dañada, brusca, contradictoria, capaz de querer y de romper al mismo tiempo. Esa complejidad me parecía mucho más interesante que los trucos de posesión, porque ahí la película sí tenía un conflicto humano reconocible.

Glenn Close es otro de los grandes reclamos, claro, aunque la película la usa de una forma extrañísima. Está entregada, no se puede negar, y tiene momentos en los que impone mucho simplemente por presencia. Pero también hay algo en su personaje que roza el exceso, casi la caricatura, como si la película no supiera si quiere hacerla trágica, grotesca, vulnerable o directamente escandalosa. Ni ella puede salvar del todo un conjunto que muchas veces lucha contra su propio tono.

El problema llega cuando lo demoníaco empieza a ocupar el centro. No porque me moleste el terror religioso, sino porque aquí aparece de una forma demasiado conocida y poco imaginativa. Voces, cuerpos raros, miradas inquietantes, gritos, oración, posesión infantil, cura improvisado, fe como arma final. Todo eso puede funcionar si está bien construido, pero aquí me pareció demasiado derivativo. La película quiere ser grave, intensa y espiritual, pero varias escenas acaban cerca de lo ridículo.

También hay una falta de medida importante. Daniels no es un director tímido, y eso puede ser interesante, pero aquí el exceso no siempre suma. El melodrama se hincha, el terror sube el volumen, los personajes gritan mucho y la película parece confiar en que la intensidad por sí sola va a convertirlo todo en algo profundo. A ratos lo consigue, porque hay imágenes y emociones con fuerza. Pero a ratos se pasa de rosca y convierte lo que debería inquietar en algo aparatoso.

La idea de mezclar posesión demoníaca con prejuicios sociales, racismo, pobreza y maternidad dañada podía haber dado una película mucho más especial. De hecho, se intuye esa película mejor escondida debajo. Una versión más centrada en la familia, en los servicios sociales, en el juicio externo sobre una madre negra y en la frontera entre enfermedad, fe y terror habría sido mucho más potente. Pero cada vez que la historia encuentra una veta interesante, vuelve al manual del exorcismo.

Tampoco me dio miedo de verdad. Puede tener momentos desagradables, alguna imagen llamativa y cierta incomodidad, pero no construye una amenaza que me atrapara. Lo que más pesa no es el demonio, sino la desgracia acumulada. Y eso provoca una contradicción rara: cuando quiere ser drama, interesa; cuando quiere ser película de posesiones, se vuelve más vulgar. Su mejor parte está en lo físico y familiar, no en los sobresaltos ni en la batalla espiritual.

Aun así, no la metería en el saco de los desastres absolutos. Tiene reparto, tiene intención y tiene momentos en los que se nota que quiere hablar de algo más que de una casa encantada. Me parece fallida, sí, pero no vacía. El problema es que sus mejores ideas están rodeadas de clichés, exageraciones y decisiones de tono discutibles. Hay una película digna dentro, pero aparece y desaparece entre gritos, sermones y escenas de terror demasiado vistas.

Al final, me queda como una película floja pero con puntos de interés. Mucho mejor cuando mira a sus personajes que cuando mira al demonio. Andra Day y Glenn Close se esfuerzan, el drama familiar tiene materia y el trasfondo social podía haber dado mucho juego, pero el terror de exorcismo es previsible, ruidoso y a veces involuntariamente ridículo. No me pareció un truño sin nada, pero sí una oportunidad desaprovechada: una historia con una buena semilla enterrada bajo demasiada posesión de saldo.
Milton Flores
Milton Flores

1 críticas Sigue sus publicaciones

0,5
Publicada el 12 de enero de 2026
Una total basura, tiene historia inconsistente y el guion es totalmente una estupidez
No se sabe expresar ni explicar la situación de ningún ámbito de la película, realmente una total basura, no explican nada y tiene música inadecuada para lo que está sucediendo, no hace que la
experiencia sea muy buena.
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