La película fue animada empleando un croma verde para ahorrar tiempo y después combinando todas las capas en After Effects.
La primera idea del proyecto nace en 2006, cuando Antoine Lanciaux tuvo que ir a recoger a su hija al colegio en trineo tras una gran nevada. En ese momento se encontró con una rotonda que le sirvió de inspiración para su historia.
Del proyecto se encarga el prestigioso estudio de animación Folimage, conocido por trabajo como Un gato en París y Phantom Boy.