A veces una película te remueve sin que sepas muy bien por qué. Déjame salir empieza tranquila, casi cotidiana, y de pronto notas que algo no encaja. Esa incomodidad va creciendo hasta convertirse en pura tensión. Jordan Peele toma una situación tan normal como conocer a los padres de tu pareja y la convierte en un infierno elegante, lleno de ironía y miedo.
Lo que más inquieta no son los sustos, sino esa sensación de estar atrapado y no poder hacer nada. Es un terror que va por dentro. Daniel Kaluuya está enorme: se le ve la angustia en los ojos, la rabia contenida, el miedo. Allison Williams, por su parte, es la sonrisa perfecta que esconde algo que no quieres descubrir.
Peele dirige con una precisión que asusta. Cada gesto, cada silencio, tiene un doble fondo. Cuando todo se destapa, te das cuenta de que lo importante no era solo el misterio, sino el retrato que hace de una sociedad que presume de tolerante mientras sigue siendo racista hasta los huesos.
Get Out combina el terror con una lucidez brutal. Te hace reír a ratos, pero enseguida te corta la risa. Peele demuestra que se puede hablar de temas incómodos sin sermones, solo poniendo un espejo delante. Y lo que se refleja no es nada bonito.
En el fondo, es una historia sobre el miedo a perder el control, sobre la manipulación disfrazada de amabilidad. Una ópera prima valiente, distinta y con una personalidad arrolladora. Déjame salir no solo da miedo: te deja pensando mucho después de que termine.
A ver, Déjame Salir… Es una peli que, si bien no cambia la vida, tiene un toque interesante. Jordan Peele, que viene de un mundo de comedia (sí, no lo olvidemos), hace su debut como director en este thriller psicológico que, si bien no es una obra maestra, está bastante bien para pasar el rato y, encima, te hace pensar un poquito sobre el racismo de una manera bastante particular. Ya sabéis, sin ponerte una paliza moral, pero no dejándote en paz tampoco.
La historia no tiene mucho misterio al principio: un chico afroamericano va a conocer a la familia de su novia blanca. Todo parece muy "normal", pero ya desde el primer minuto, las señales rojas empiezan a aparecer. El concepto en sí es bastante original, aunque a estas alturas la crítica social ya no es algo que te pille por sorpresa. Y bueno, el giro final, aunque interesante, es un poco de "¡Venga ya!", pero eso no le quita lo entretenido.
Lo que está bien: las interpretaciones. Daniel Kaluuya está bastante bien, dándole al personaje de Chris esa mezcla de inquietud, confusión y miedo sin caer en la exageración. No es un papel que te deje sin palabras, pero cumple perfectamente. Y ojo, que los secundarios como Lil Rel Howery le dan un toque cómico muy necesario para no hacer la peli un drama inaguantable.
A nivel técnico, la peli está bastante lograda, la atmósfera está muy bien trabajada y, aunque no llega al nivel de clásicos de terror, sabe cómo jugar con la tensión. Hay ciertos momentos que te mantienen pegado a la pantalla, y eso, para una peli de estas características, es lo importante.
Lo malo, o lo que podría haberse mejorado, es que algunos de los giros y las "revelaciones" se sienten un poco forzados. Y ya, el final… tampoco es que sea el más redondo, pero no está mal si te gustan los finales ambiguos. Claro, eso sí, si te gustan los finales que dejan mucho a la interpretación, estarás más que feliz.
No es la película que revolucionará el género ni cambiará tu perspectiva de la vida, pero tiene algo que te hace estar alerta durante toda su duración. No es la película del año, pero se piede ver perfectamente.
Más que una película de terror, esta película es más bien un thriller de suspenso que la verdad está bien elaborado y no está más para ser el primer largometraje de Jordan Pelee. Tiene una historia fresca y original con un grado de creatividad. Esto demuestra que a pesar de que el cine ha cambiado, aún existen personas talentosas que pueden traer obras originales. Esta película se la destaca por tener una crítica social con temas relacionados con el racismo y aunque en parte si tiene eso, la verdad es una película que, más allá de eso, ofrece algo que talvez no sea revolucionario, pero se siente innovador. Un buen comienzo para Jordan Pelee como cineasta y es una película que realmente vale la pena ver. Mi clasificación para esta cinta es un 8/10.
Excelente película! Es un género de terror con muchas nuances de suspenso y drama. Vale la pena ser vista incluso por aquellos que no le gustan el género de terror.
Jordan Peele hace un trabajo espectacular criticando el racismo actual desde una óptica surrealista pero que metafóricamente narra como de cierta manera seguimos teniendo los mismos juicios y prejuicios que hace 100 años, aunque superficialmente la sociedad sea diferente. Que se hace más evidente en ciertas escenas, como la presentación de la fiesta donde Chris se siente incómodo por no sentirse perteneciente a ella y que se evidencia más con los prejuicios internos de todos los invitados hacia el y que culmina de una gran manera con la frase de "No es lo que dices si no como lo dices", esa escena técnicamente es perfecta, ya que en ella se expone el conflicto interno de la película y se establece el suspenso de la misma; Que gracias al espectacular soundtrack de Michael Abels introduce muy bien al espectador a la agonía de la casa y al encierro de la misma, que por varios momentos llega a ser estresante, conectado muy bien con la gran actuación de Daniel Kaluuya, (que más allá del meme), la escena de la primera hipnotización es brillante ya que específicamente en esa escena demuestra todo su nivel actoral, demostrando la agonía y la incertidumbre del ambiente en el que está involucrado, manteniendo y entendiendo cada escena y como su personaje desde su POV reacciona a las circunstancias, armando el rompecabezas con el espectador. Si tuviera que decir algo que no me encantó de la película sería que por momentos Jordan Peele llega a ser un poco sobre explicativo para que a todos los espectadores les quede claro en conflicto y ciertas metáforas puntuales de la película, que aunque no está mal si llega a conducir a algunos diálogos forzados.
Jordan Peele y su equipo hacen un trabajo brillante, supieron como construir un mensaje que sin sentirse forzado logra ser efectivo, ya que ataca a la sutilidad, como la escena en la que se presenta el personaje de Andre y a su esposa, que bien podría representar como la gente moldea a las personas y que inconscientemente los aleja de sus raíces. O la escena en la que el personaje de Rod va con la policía, que para mi representa como la polícia no ataca los problemas de toda la gente por igual desacreditando la versión de ciertas personas por como se ven. Get Out, es una crítica sobre el racismo que con tintes surrealistas cuentan una historia que te hará estar al filo del asiento en toda la película, que en su narrativa logra sentirse auténtica. Todos los involucrados regalan un trabajo técnicamente perfecto para que te sientas estresado y pendiente en cada detalle de la misma.
Comienza muy bien. Y de inmediato se vuelve predecible. Se lo dificil que es hacer cine. Quiza no es mi tipo de pelicula de terror. Es pasable. Un tema obvio. Buena musica. Buenas actuaciones. Pero mneh.