El documental se estrenó en el Festival de cine de Málaga.
El objetivo del documental es paliar la falta de agua que sufren en Etiopía, así como formar a nuevos agricultores y escolarizar a los niños del país. Por eso todo lo que recaude va destinado a la producción de pozos a través de la Missionary Community of Saint Paul Apostle (MCSPA) y de la Fundación Emalikat (Madrid). Cada pozo puede costar en torno a 1.000 € y es utilizado por cinco familias.