La película se basa en la historia que Aziah Wells, conocida como Zola, relató en su cuenta de Twitter a través de 148 tuits escritos a lo largo de cuatro horas. Sin embargo, tiempo después, la chica reconoció en la revista Rolling Stone que muchas de las cosas que contó no eran ciertas o estaban exageradas.
La historia ha sido definida como "un cruce entre Spring Breakers y Pulp Fiction narrado por Nicki Minaj".