Hasta los huesos
Nota media
3,7
477 notas

4 Críticas del usuario

5
1 crítica
4
0 crítica
3
0 crítica
2
2 críticas
1
0 crítica
0
1 crítica
Ordenar por
Mejores críticas Últimas críticas Usuarios que han publicado más críticas Usuarios con más seguidores
cine
Un visitante
0,5
Publicada el 4 de abril de 2019
Fui 5 años a aluba, centro de lucha contra la bulimia y anorexia, algo entiendo, y no me esperaba tan poco de esta enfermedad, no vi ningún trasfondo, muchas falencias basicas: nadie controlaba lo q comían ni la cantidad, se servían ellos, a veces no comían y nadie se los exigía, no vi terapia, solo esa especie de médico diciéndoles a se iban a morir sino comían, una desepcion y muy distinta a los centros de ayuda real, con exigencias y controles reales, y terapia real.
cine
Un visitante
2,0
Publicada el 22 de agosto de 2017
La anorexia es un estado mental en el que una persona desea intensamente adelgazar y tiene la suficiente fuerza de voluntad para lograr su meta. Esta nueva pelìcula norteamericana me resulta extraña porque toma el asunto y lo convierte en necrofilia pura. Nunca pensè que se llegaría a creer que una persona es anorèxica porque quiere morir. Está totalmente equivocado. Si una desea suicidarse simplemente lo intenta de la manera más rápida y no extendiendo su agonía por tanto tiempo. Es absurdo enfocar este tema de ese modo. La persona que desea fervientemente perder todo el peso que pueda es porque desea lucir bien, aunque ya no luzca tan bien ante los ojos de los demás pero su terquedad le hace proseguir en ello y puede hasta perder la vida pero esos son los extremos absurdos a los que se llega a veces, sin embargo, no se trata de querer morir, es un juego arriesgado pero lo que uno busca es la perfección.

Por lo demás, Lilly Collins sabe darle al personaje todo el dramatismo de una protagonista, algo no tan fácil de lograr. El resto del reparto es solo acompañamiento. Por cierto, para ser tan joven, esa chica tiene una sabiduría y una amargura propias de su creadora y no de ella misma; resulta poco creíble tanta filosofía de los labios de una chica, aún estando en el primer mundo.
cine
Un visitante
5,0
Publicada el 28 de diciembre de 2017
Califico esta película como excelente. Mi fundamento, además de las excelentes actuaciones, tiene muy buena fotografía, hay buena secuencia de escenas, el desarrollo creciente del drama está muy bien llevado y yo como espectador me involucro con la desesperación de saber que es muy difícil hacer algo que signifique una recuperación definitiva de los anoréxicos. Pero por sobre todo, en mi opinión, la película pone muy de relieve, la ausencia de preocupación familiar verdadera por la enferma. De amor consistente en palabras, acciones y cariño bien expresados. Incluso, en una escena, “el doctor” dice que “la hermana” de la protagonista fue la única que dijo “algo positivo” en una reunión familiar. Incluso digo que uno de los papeles principales de esta película, es “el padre”, QUE NUINCA ESTÁ. De esa manera, su papá le está haciendo saber a su hija que ella no le importa absolutamente nada. ¿Qué paga su tratamiento médico? Eso incluso es hipocresía. Amor de familia, amor de pareja, amor en sus redes de apoyo familiar, cercano, mediano y lejano, todo eso es lo que falta en el caso de la protagonista y debe pasar, me imagino, en cada uno de los casos de la película. Y de la vida real.

Muchas personas no me lo van a aceptar, pero la primera línea de ayuda, de combate, de lucha por mantener a los hijos sanos, son los padres. Que no dejan de ser papá y mamá si se separan o se divorcian. Igual tienen responsabilidades “de por vida”. Irrenunciables. Si quieren dar explicaciones, contrargumentar estas afirmaciones, es porque están recurriendo a mecanismos de defensa del tipo “yo no tengo la culpa”. Sí la tienen.

Un niño o niña, adolescentes, tienen resiliencia y se pueden aferrar firmemente a personas significativas que incluso pueden no ser familiares, pero que, confiando en ellas, logran desarrollar fortalezas personales para vivir una vida propia y plena.
Araceli Lanocci
Araceli Lanocci

2 críticas Sigue sus publicaciones

2,0
Publicada el 10 de enero de 2026
Desde una perspectiva crítica, To the Bone resulta una película profundamente cuestionable en su forma de abordar los trastornos de la conducta alimentaria. Lejos de explicar las causas reales que llevan a una persona a obsesionarse con su cuerpo, su peso o su estado físico, la obra termina ofreciendo una representación superficial que, en determinados aspectos, puede incluso resultar contraproducente. En lugar de desmontar la enfermedad, la narrativa corre el riesgo de reforzarla al mostrar conductas y “estrategias” que pueden ser interpretadas como nuevos métodos para adelgazar.

La película no logra reflejar adecuadamente la dismorfia corporal que caracteriza a este tipo de trastornos, ni transmite con claridad un mensaje coherente o responsable. Resulta difícil identificar qué pretende comunicar: si una advertencia, una reflexión o una simple dramatización. Cuando una obra cinematográfica se centra en un trastorno mental, debería mostrarlo con fidelidad, exponiendo la crudeza de la realidad, la complejidad del sufrimiento psicológico y la enorme dificultad que supone convivir con la enfermedad incluso cuando se cuenta con apoyo profesional.

En este sentido, la representación del tratamiento clínico dista considerablemente de la realidad. En los entornos hospitalarios, el control es estricto: se supervisa la ingesta completa de los alimentos, se prohíbe cualquier tipo de ejercicio físico y se evita la interacción entre pacientes que pueda derivar en conductas de retroalimentación o negociación dañina. Estos aspectos fundamentales quedan diluidos o ausentes en la película, lo que contribuye a una visión distorsionada del proceso terapéutico.

Desde la experiencia personal de haber padecido bulimia, la película tampoco consigue transmitir la magnitud del daño físico y psicológico asociado a este trastorno. La bulimia no se reduce únicamente al acto de vomitar: implica el deterioro progresivo del cuerpo, como la destrucción del esmalte dental hasta la pudrición de los dientes, la aparición de hematomas e inflamación en el rostro, lesiones severas en la garganta y el esófago, e incluso consecuencias irreversibles que pueden obligar a una persona a alimentarse mediante una sonda de por vida. Este nivel de gravedad, que forma parte de la realidad de muchas personas afectadas, queda completamente invisibilizado.

Asimismo, la película no aborda la culpa constante tras la ingesta de alimentos, los episodios de atracones ni el papel nocivo que desempeñan ciertos espacios —especialmente en redes sociales— donde la enfermedad se refuerza, se normaliza y se perpetúa. Aunque es cierto que la obra no está ambientada en el contexto digital actual, ello no justifica la omisión de estos elementos esenciales para comprender el trastorno en toda su dimensión.

En última instancia, To the Bone reduce una enfermedad compleja y multifactorial a una premisa excesivamente simplista: “si no comes, mueres”, como si esa afirmación, por sí sola, pudiera generar un cambio real en quienes la padecen. Lejos de ofrecer comprensión, prevención o esperanza, la película corre el riesgo de dejar un mensaje implícito y perjudicial: la sensación persistente de que siempre se debería pesar menos.
¿Quieres leer más críticas?