El director del documental Andrew Dominik y el cantante Nick Cave se conocieron en los años 80 y desde entonces comparte una duradera amistad.
Entre el director y el cantante hubo un acuerdo en el que el cineasta podría preguntar todo lo que creyera necesario, y Cave podría cortar algo que realmente no considerara adecuado. Tras una serie de cortes y cambios en el documental, finalmente se estrenó con todo el contenido íntegro.
El documental se rodó durante 10 días con las ecenass musicales y las entrevistas que fueron completamemte improvisadas.