Camilo José Cela, con 38 años, tuvo una breve aparición de tan solo segundos en la película. El cine fue su otra vocación y, principalmente durante la década de los cuarenta y cincuenta, desarrolló una breve carrera mediante la la creación de guiones y breves actuaciones.
Tanto en su primera película, Manicomio (1954), como en la última, Lázaro de Tormes (2001), en ambas películas figura como codirector Fernando Fernán Gómez.
Cuando se estrenó como director de cine, el artista ya contaba con una década de trabajo como actor.