La película adapta los hechos narrados en Topless Prophet: The True Story of America´s Most Succesful Gentelman´s Club Enterpreneur, escrito por Alan Markovitz.
Alan Markhovitz fue el primer hombre en conseguir que se hiciera un topless en un avión, en pleno vuelo.
Ron Senkowski, dueño de la productora Symply Entertainment, conoce la historia de primera mano, ya que es originario de Detroit.