A pesar de su gran presencia a nivel europeo, el centro Botín de Santander fue el primer edificio que construyó Renzo Piano en España.
En el momento en el que Renzo Piano recibe un encargo definitivo, el arquitecto sigue el mismo procedimiento: pliega una hoja de papel en ocho partes, se la mete en la camisa y hace un paseo por el terreno en el que erigirá su edificio.
Cuando Piano se dio la primera vuelta de honor en el terreno de construcción, anotó un deseo que no se acabaría cumpliendo, pero por muy poco: "Que los pies del edificio se introduzcan en el agua"