La directora del filme organizó un taller de documentales para una serie de reclusos con los que grabó la cinta O.G. El curso dio tan buen resultado que este grupo decidió grabar un corto que se acabaría convirtiendo en It's A Hard Truth Ain't It, en el que Sackler comparte la dirección con este grupo de prisioneros.
Sackler se inclinó por contar la historia de la prisión Pendleton, situada en Indiana, tras entrevistar a una serie de centros penitenciarios y darse cuenta de que los reclusos de esta cárcel deseaban contar su historia y la verdad que esconde.
Sackler rodó a la vez este documental y el largometraje O.G. protagonizado por Jeffrey Wright.