En el año 2018 el largometraje fue nominado a mejor documental y ópera prima en los Premios Fénix.
Las cintas de Jaime contienen alrededor de 160 horas de filmaciones propias caseras que Agustina seleccionó y montó para juntar su propia visión de la historia y la de su padre.
El documental está compuesto, además de por clips de las cintas caseras de Jaime, de entrevistas a sus allegados: familiares, amigos, etc. De esta forma se crea una imagen del padre de la directora que le rinde homenaje.