No hace falta dedicarse al cine para imaginar la enorme dificultad de hacer una película partiendo de una obra tan extremadamente profunda y compleja como es la de J.R.R. Tolkien, nada menos. Sonará a chino pero para los filólogos este hombre es poco menos que un dios, al menos para mí. Nada está dejado al azar en su obra. Lo único que garantizó la calidad de la adaptación cinematográfica es la muy evidente devoción de Peter Jackson a esta obra maestra, y el resultado ha sido otra obra maestra. Y es que el amor no sólo se nota en la cama, ni aún en la cocina, tambien en el séptimo arte. Es una película mimada al detalle, las secuencias, los ángulos, la fotografía, los efectos, las caracterizaciones. De todo eso es de lo único que tuvo que preocuparse Jackson, porque de la calidad del guión y los diálogos se encargó el erudito muchas décadas antes.
No es una película para pasar el rato, para eso ya está el género familiar o las comedias románticas. Esta película es para pensar, para devanarte los sesos y sorprenderte con su tremenda coherencia, para descubrir nuevas cosas cuando la ves más veces, es una película para "iniciados" o para individuos de mente inquieta, por eso despierta sensaciones extremas: o te deja indiferente o extasiado, sin términos medios. El guión es simplemente perfecto, sin fisuras, nada sobra ni falta. Tan es así que la versión cinematográfica es en realidad una versión extendida, y la extendida debería llamarse re-extendida. Esta película es una historia de Amor y de Guerra, de Honor y de Valores, una historia Épica, con mayúsculas. Yo en realidad la clasificaría en el género distópico junto a Matrix, La Naranja Mecánica, V de Vendetta, o Están Vivos, de John Carpenter; incluso junto a La Costa de los Mosquitos, protagonizada por Harrison Ford. En el fondo se trata de una elaboradísima alegoría al mundo actual, especialmente a la Revolución Industrial, las dictaduras económicas llamadas "democracias", en fin, tiene tintes proféticos. Hay películas que dicen mucho con muy poco, ésta dice mucho con mucho.
En cuanto al reparto Viggo Mortensen parece un tío majo como persona pero en mi opinión no es ideal para el papel de Aragorn, creo que confiere demasiada emotividad al pesonaje, poca fuerza interior. En el extremo opuesto está Ian McKellen en el papel de Gandalf, el actor ideal para el viejo mago. Elijah Wood como Frodo lo borda con esa cara tan expresiva, y qué decir de Liv Tyler ¡una diosa! ¿Y Christopher Lee como Saruman? Es el único de la trilogía que llegó a conocer personalmente al erudito Tolkien, y dijo que una vez al año lee El Señor de los Anillos, yo hago lo mismo pero no con la novela sino con la película. Dijo tambien que siempre soñó hacer el papel de Gandalf, pero por su avanzada edad tuvo que conformarse con el de Saruman.
La caracterización de Gollum es la leche. La banda sonora tambien está muy por encima de la gran mayoría de las producciones actuales. Es una de las poquísimas películas en edición de lujo que tengo en mi videoteca.