El director del filme Stuart Sender fue nominado al Oscar a Mejor documental por la película Prisoner of Paradise (2002), que co-dirigió junto a Malcolm Clarke.
Este acto terrorista en el que murieron tres miembros de la banda Miami Showband fue descrito como "el día en que murió la música", ya que los asesinatos propagaron el temor en toda Irlanda y obligaron a los artistas a reconsiderar la posibilidad de tocar en conciertos en esta isla a altas horas de la noche.
Los asesinatos fueron aún más impactantes porque los miembros de la banda, católicos y protestantes de ambos lados de la frontera de Irlanda, eran completamente apolíticos y eran muy populares entre los fans de ambas comunidades.