La posesión
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Elvis Del Valle
Elvis Del Valle

248 usuarios 736 críticas Sigue sus publicaciones

4,0
Publicada el 31 de marzo de 2026
Possession es la película más popular y conocida del director polaco Andrzej Żuławski. En ese entonces era alguien recién iniciado que había hecho solo 3 largometrajes y ya se había vuelto controvertido por cuestiones políticas. Fue a partir de Diabel que se volvió blanco de la censura y no le permitieron terminar su obra de ciencia ficción Na Srebrnym Globie hasta unos años más tarde. Se llegó al punto de expulsar a Zulawski de su tierra natal y sus primeras películas solo fueron el comienzo de la imagen controvertida que el director tendría. Ahora con su cuarta película hizo algo que provocó a todos por igual y verla es una experiencia que desafía el gusto de los individuos. Hay que aclarar que no es una película hecha para el gusto personal de cada quien porque su bizarra experiencia puede provocar disgusto. El cine europeo tiene una expresión artística que dependiendo de cada artista puede ser visualmente bello o puede generar sentimientos polarizados. Para los más conocedores o expertos en la materia se trata de un arte con una genialidad creativa detrás. Para los más convencionales o ajenos al mundo del arte les puede parecer solo algo pretencioso sin ningún valor creativo. Possession es una de esas obras europeas que se vuelve un desafío por un motivo simple. La película es una experiencia perturbadora e incómoda llena de situaciones bizarras que desafían la manera más normal en que se ve una película. No narra la historia de manera clara. Solo recurre a las imágenes, una atmosfera perturbadora, la sensación emocional de los personajes principales y diálogos metafóricos. Todo aquí es bastante ambiguo y aunque se puede entender la premisa principal, no hay una explicación clara sobre la razón por la que está sucediendo todo. En un inicio la historia empieza de forma lineal aún con sus momentos extraños. Ya después todo se torna muy extraño al punto de que es difícil encontrarle sentido y suceden cosas que carecen de lógica.

La película es un auténtico desafío al tratar de descifrar todo lo que está pasando y encontrarle sentido. Incluso para los que tienen el suficiente conocimiento cinematográfico les puede parecer un desafío. Es como un cubo de Rubik debido a que cada individuo ha sacado una conclusión propia. Para los más alucinados, ven en la película una especie de metáfora político social dado el historial de Zulawski. Los más teóricos la ven como una historia apocalíptica sobre demonios o alienígenas y solo una de ellas es la más acertada. Desde luego no faltan los menos intelectuales con poco o nada de conocimiento cinematográfico la ven como una película mala sin sentido que no tiene motivos para existir. No es que se trate de una mala película, es solo que se necesita tener un intelecto alto para comprenderla y descifrar lo que quiere contar. Para simplificarlo y evitar cualquier falta de comprensión al verla, lo que la película narra en realidad es la llegada del anticristo y el comienzo del apocalipsis. No parece así debido a que la película comienza como un drama psicológico en el que vemos la ruptura de Marc y Anna. La película se ambienta en un periodo donde Alemania estaba dividida y transcurría la Guerra Fría. Aunque la película no lo dice claramente, Marc es un espía que ha estado trabajando para el gobierno y ha regresado de su última misión. Sus superiores le encargan incluso otra misión, pero Marc lo rechaza para tratar de solucionar las cosas con Anna. Debido al contexto del periodo en que transcurre la historia, algunos ven la ruptura de Marc y Anna como una metáfora sobre la división que sufrió Alemania una vez que se levantó el muro de Berlín. El viejo edificio que Anna visita en toda la película se ubica justo cerca de dicho muro. Se puede sentir que la película se ambienta en la Guerra Fría por como se siente el ambiente. La película tiene muy buenos planos y es en ellos donde se siente un ambiente sórdido debido a la sensación de pánico o paranoia que generaba la tensión de la Guerra Fría. Esa sensación se ve también reflejada en los personajes. Parte de la historia es un retrato sobre el estado emocional que padecía Zulawski debido a su divorcio con la actriz Małgorzata Braunek. Mark actúa con bastante dolor y desesperación al enterarse de que su esposa está con alguien más. Ese dolor lo carcome y su mente se deteriora. Él actúa de forma desesperada e incluso violenta. Nada más su hijo Bob hace que recupera la compostura. Lo misma pasa con Anna al mostrar algo de culpa por como sus encuentros íntimos afectaron su relación con Mark. Pero el caso de Anna es mucho más oscuro y siniestro. Ya desde el inicio su comportamiento muestra que algo no está bien y existe algo más que solo una simple infidelidad. El primer sospechoso parece ser Heinrich quien es una especie de guru con un comportamiento muy excéntrico que tiene una visión que raya entre lo filosófico y el delirio. Está claro que Heinrich fue amante de Anna y es un hombre liberal que admite intimar con cualquier mujer, pero el mismo desconoce el origen del comportamiento de Anna. La pista que Heinrich deja es una grabación sobre Anna en su anterior trabajo como maestra de ballet. En esta grabación ella habla sobre el éxito y luego se pasa una mención sobre un conflicto entre la fe y la chance. Estos son pilares que Anna había tratado de sostener, pero su soledad tras la partida de Mark ha hecho que tenga que cargar un gran peso emocional que la llevo a perder ambos pilares. Anna se había vuelto emocionalmente vulnerable y eso es lo que conduce a la perturbadora escena del subterráneo. Lo que realmente ocurre en esta escena es que Anna ha sido tomada por un mal que ella término engendrando. Un mal que ella ve como la manifestación de su fe y que decide proteger a toda costa. Los motivos que tiene Anna para visitar a este ser es porque le da la satisfacción que Mark no le pudo dar. La criatura usa la debilidad de Anna para tener influencia sobre ella y acceder a su deseo más profundo. Anna tiene en su mente la imagen del hombre ideal que Mark tendría que haber sido y la criatura accede a ese deseo por medio del coito con Anna para llevar a cabo su metamorfosis. La mención que hace Anna sobre dos gemelas peleándose es una declaración sobre su conflicto interno entre estar con Mark o con la criatura. A la vez es un aviso de algo que después le dará sentido a las palabras de Anna. La criatura es desde luego un demonio que solo usa a Anna para poder pasar al plano mortal y su influencia corrompe a la mujer. El placer que la criatura le brinda hace que Anna se vuelva demasiado dependiente de él y eso la destruye al grado de caer en la locura. Su comportamiento tiene todas las señales de una posesión demoniaca. Esa influencia maligna incluso contamina a Mark, pues también va perdiendo la cordura y manifiesta un comportamiento violento. Decide hacer algo que no haría si fuera el héroe de la película y hasta pocos segundos después de que Anna se autolesiona con el cuchillo eléctrico, Mark hace lo mismo con su brazo. Son momentos que parecen no tener sentido, pero la verdad es que hay una influencia maligna que provoca todo eso. Bob incluso es también afectado debido a sus pesadillas nocturnas y a lo que hace después al final de la película. Lo que realmente se está presenciando en toda la película es la llegada del anticristo que culmina en el apocalipsis. Esto si tiene un mensaje político social porque el mayor miedo que se tenía sobre la Guerra Fría es que diera inicio a una tercera guerra mundial. Según en aquel entonces un conflicto nuclear que acabaría con la existencia humana. También se teoriza que la criatura no es el único ser sobrenatural en la película. Esas sospechas también recaen en Helen, la maestra escolar de Bob. Esta mujer actúa como una contraparte de Anna debido a que es dulce y gentil. Helen actúa como una verdadera figura materna ante Bob y Mark ve en ella la mujer ideal que Anna tendría que haber sido. Se cree que ella también sea un demonio o alienígena como el amante de Anna, pero lo más lógico sería pensar que Helen es un ángel. Ella muy angelical en muchos aspectos por su amabilidad hacia Bob y Mark. Incluso cuando Mark está junto a ella, el hombre actúa de manera más tranquila. La posibilidad de que Helen sea un ser sobrenatural yace en que tiene ojos verdes que se iluminan al igual que el demonio que poseía a Anna. Si esa sospecha es correcta, entonces Helen es un ángel que trató de sanar a Mark y proteger a Bob. Pero que al parecer no está presente para evitar el apocalipsis o quizás si dado la visita que recibe del demonio.

Possession tiene bastante sentido como una historia apocalíptica y hace que todas las cosas extrañas o perturbadoras comiencen a cuadrar. Todo ese comportamiento extraño e incómodo de Mark y Anna es producto de una fuerza malévola. Eso justifica bastante todo lo que se ve y la película ya no parece algo complicado de entender. Al fin existe un sentido detrás de sus momentos extraños o bizarros, pero hay que tener un buen desarrollo intelectual para descifrarlo. La ambigüedad hace que se mantenga el enigma a descifrar, pero la única desventaja de ello es que hace que la película no sea fácil de comprender para el público promedio. Lo que si es certero es que es perturbadora de principio a fin y las actuaciones de Sam Neil e Isabelle Adjani son tan fuertes que logran incomodar. Possession es una buena película porque logra su objetivo de incomodar por donde se la vea. Es la clase de horror incómodo que se esperaría ver en una película fuera de lo ordinario. Desde luego no es muy recomendable para el público general porque puede llegar a disgustar. Solo es apta para aquellos capaces de comprender el arte del cine europeo o para los que quieren ver algo mucho más fuera de lo común. Mi calificación final para esta película es un 8/10.
Jorge Mejia
Jorge Mejia

95 críticas Sigue sus publicaciones

0,5
Publicada el 28 de marzo de 2026
#52moviesin52weeks #2026 #27 #Possession #PopTv ¿De que trata? Una pareja empieza a tener problemas de infidelidad, y al analizar las causas, resulta que la situación va más allá del amante que Anna, la mujer, ha encontrado. ¿Me gustó? Me aburrió. Y la dejé de ver al aparecer un monstruo tan mal hecho... Ya de por sí estaba mal hecha, con unas peleas que parecían de Titanes en el Ring, cachetadas que era obvio no tocaban piel, movimientos de cámara malísimos que perdonaba porque la película es de 1981 y sinceramente, la actuación de Isabelle Adjani, la esposa, es muy buena... Pero no pude terminar de verla de lo soporifera y mal hecha que está. Probablemente la dejé de ver cuando se pondría buena... Pero no. La paciencia no dió para más. ¿Recomendable? Solo si tenés insomnio y querés ver una película de miedo, clase C, muy muy mala. Ahh, y por su querés ver el Berlin d esa época. Le doy 濫濫濫濫濫冷 de 冷冷冷冷濫
Christian Martínez
Christian Martínez

228 críticas Sigue sus publicaciones

4,5
Publicada el 15 de septiembre de 2025
cine que te agota mentalmente.

la historia que nos propone 'possession' es, ante todo, un ejercicio cinematográfico intenso y desafiante, un viaje psicológico que mantiene al espectador en constante tensión. la dirección de andrzej żuławski demuestra un control absoluto del medio, llevando cada escena a un nivel de intensidad pocas veces visto en el cine contemporáneo, con una capacidad admirable para mezclar lo dramático con lo perturbador de manera orgánica.

los escenarios son uno de los puntos más fuertes de la película. desde el primer momento captan la atención, completamente inmersivos y perfectamente coherentes con el entorno de la historia, reforzando la atmósfera sin que esto sea el enfoque principal del filme. visualmente, la película está a la altura de su época, con efectos que no dejan mal sabor de boca y contribuyen a la inmersión del espectador en todo momento. la puesta en escena es audaz y a veces desconcertante, dejando al público con una sensación ambigua, como si estuviera frente a algo deliberadamente extraño o frente a resultados inesperados de la narrativa visual, lo que intensifica la tensión y la fascinación.

en cuanto a las actuaciones, isabelle adjani ofrece un trabajo intenso, que a ratos puede parecer exagerado, pero que se entiende como parte de la visión del director. al mismo tiempo, otros intérpretes logran una solidez casi impecable, sustentando los momentos más delicados de la película y otorgando credibilidad a un guion complejo y profundamente psicológico. los diálogos son densos y, en ocasiones, difíciles de seguir, explorando temas universales, ofreciendo capas de interpretación que invitan a la reflexión.

es importante destacar que 'possession' es mentalmente agotadora y deliberadamente desconcertante. quienes critican la comprensión de una película propio del estilo son gente que no merece ver la película; es no valorarla por lo que realmente es. la complejidad narrativa, lo surreal y la intensidad emocional son parte integral de su propuesta artística y psicológica.

la música acompaña cada escena con una precisión casi quirúrgica, intensificando la experiencia emocional y reforzando la atmósfera inquietante de la película. todo ello contribuye a una obra que, aunque poco convencional, se revela como un ejemplo magistral de cine psicológico, con personajes excelentemente construidos y una producción de notable nivel que supera cualquier impresión inicial de caos o extravagancia.

en definitiva, 'possession' es una película que desafía al espectador, tanto en su forma como en su contenido, y que merece ser vista y apreciada como una obra imprescindible del cine moderno.
David Filme
David Filme

16.939 usuarios 270 críticas Sigue sus publicaciones

3,5
Publicada el 1 de mayo de 2021
"La Posesión" es un sorprendente y perturbador film de terror psicológico, dirigido por el controvertido director polaco Andrzej Żuławski. Berlín, años 80. Cuando Marc regreso de su trabajo como espía internacional, encuentra muy cambiada, perturbada y hostil a su esposa Anna. Luego de que la relación se vuelva insostenible y violenta y ésta le confiese que tiene un amante, Marc se embarcará en buscar respuestas que lo llevarán a descubrir una verdad monstruosa. A principios de los 80s, el polémico director Andrzej Żuławski encontraría finalmente cierta lucidez para expulsar sus demonios y embarcarse en su próximo proyecto cinematográfico, la cual terminaría por convertirse no sólo en su mejor película, sino en una de las experiencias de horror más impresionantes, angustiantes y subversivas de la segunda mitad del siglo XX. Żuławski se vería envuelto en un tormentuoso quiebre amoroso con la actriz Malgorzata Braunek, quien había protagonizado su legendario y prohibido film “Diabeł” y de quien se divorciaría en 1976. Durante este tiempo, la relación entre ambos se había deteriorado a tal punto de llevar a episodios de violencia física y psicológica que el director resumiría en la dramática experiencia de haber encontrado a su hijo de 5 años abandonado por su ex mujer y un estado de higiene deplorable, cubierto de mugre y mermelada.

No obstante, no es exagerado señalar que la concepción de la cinta se convirtiera en un verdadero exorcismo para el director, quien durante este difícil periodo no abandonaría sus pensamientos suicidas. De esta forma, sumergido en su propio infierno, Żuławski comenzó a escribir el guión basándose principalmente en su quiebre matrimonial e incorporando una serie de elementos narrativos, psicosociales y subtextos políticos que bien vale la pena detallar. En primer lugar, advertimos una ruptura inusual y especialmente violenta, que adopta un giro extremadamente desagradable hacia un colapso psicológico que recuerda a “Repulsion” de Roman Polanski y que se intensifica hacia alguno tipo de representación de surrealismo y horror biológico en la línea de “Eraserhead” de David Lynch. En segundo lugar, nos encontramos con la entidad diabólica que posee a Anna y Marc, la que se trata de una cruda metáfora de varios estados psicológicos alterados, en la forma de un monstruo pulpoide, que claramente remite al mundo pesadillesco de H.P. Lovecraft. De esta forma, está la psicosis de Anna, la conciencia inquisidora de Marc que no acepta la traición de su esposa y las tóxicas relaciones que estos tienen con personajes secundarios como Margie y Heinrich, amiga y amante bisexual de Anna respectivamente.

En tercer lugar, en tanto, es por eso que ambos crean un doppelgänger ideal de su pareja para tratar de escapar de la descafeinada y esteril relación amorosa que viven, ella creando un amante incansable que siempre está a su lado y él haciendo lo propio con una profesora que, además de amable y no pedirle cuestas de nada, asume mucho mejor sus triples labores de madre, esposa y trabajadora. En cuarto lugar, es posible identificar un ataque tan frontal como entre líneas a dos de las instituciones consideradas más sagradas por el Cristianismo Occidental: La Iglesia Católica y la familia, lo que le sumaría otro punto a su controversial estructura y mensajería narrativa. Żuławski recalca su emblemático ateísmo dejando una vez claro que Dios no existe que se refleja en la construcción y consolidación de esta deidad monstruosa a la cual Anna rinde culto en cuerpo y alma pero que no es más que el fruto de la brutal crisis matrimonial con Marc que bebe directamente de “The Brood” de David Cronenberg e inspira a la futura “Antichrist” de Lars von Trier. Por otra parte, el director enrostra a esta sociedad cínica y amoral la evidente vulnerabilidad moral y valórica de la familia como ente social, a través de la violencia intrafamiliar, pero especialmente el abandono a Bob.

Las actuaciones son extraordinarias e impactantes de la mano de una inmensa Isabelle Adjani y un eficiente Sam Neill. La talentosa actriz francesa nos regala una impresionante, desgarradora y perturbadora interpretación donde se refleja en varias secuencias notables de histrionismo y manejo de contención y liberación de emociones, De hecho, gracias a su doble interpretación de Anna y Helen, obtendría el Premio a la Mejor Actriz en el Festival de Cannes de 1981 y al César en la misma categoría, sin embargo, se traduciría en una experiencia traumática y agotadora. Por su parte, el joven y desconocido actor neozelandés Sam Neill ofrece uno de sus mejores trabajos interpretativos como Marc, esposo de Annam. Neill interpreta a un personaje que lejos de parecer una víctima ante la infidelidad de Anna, se muestra tan obsesivo, manipulador y violento, tan alterado e inestable como su esposa y que no encuentra, a pesar de sus poco acertados intentos, el camino que le permita acercarse nuevamente a su esposa. El resto del reparto lo completaron Heinz Bennet como el drogadicto y bisexual amante de Anna. Margit Carstensen encarna a Margit Gluckmeister como la mejor amiga de la mujer. Johanna Hofer como la madre de Heinrich. Carl Duering es el Detective. Y Shaun Lawton como Zimmermann.

En definitiva, una verdadera experiencia tan grotesca y enfermiza como fascinante y surrealista que debe estar entre las más honestas, poéticas y extremistas formas de horrorizar y perturbar. La diversidad de géneros que la película abraza, desde el horror y el terror, pasando por el suspenso y el drama, hasta la fantasía y el surrealismo más extremo la convierten decididamente en una experiencia tan alucinante como perturbadora. Donde dentro de todo simbolismo, habrá espacio para explorar la literalidad de la muerte, del amor en la metáfora, de la infección de la locura como principal vehículo narrativo de esta experiencia cinematográfica, que incluye varias señales inequívocas de estados emocionales enfermizos y convalecientes.

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