Esta película se centra en la ejecución de la Operación Fox Hunt, un despliegue del cuerpo policial de China diseñado para localizar a ciudadanos fugitivos implicados en delitos económicos y tramas de corrupción. La trama sigue el avance de un equipo de investigación que rastrea las redes financieras internacionales con el fin de ejecutar la captura y posterior repatriación de los sospechosos. Poco a poco, los agentes encargados del caso se adentran en un entorno de espionaje donde deben neutralizar la destrucción de pruebas de fraude y evitar la filtración de información confidencial que comprometa la estabilidad de las instituciones estatales.