Excelente Me encanto todo‚estuvo muy entretenido Todas las escenas me encanto no me casaria de volver a ver esta película A todos los actores les quedó execelente su papel Accioso por ver la segunda parte
Fauces de la noche es una de esas películas que se borran de la cabeza casi al mismo ritmo al que avanzan. Tiene vampiros, noche, luces de neón, coches, fiestas, sangre, gente guapa y una ciudad que debería convertirse en un tablero peligroso. Sobre el papel, podía haber sido una mezcla ligera y divertida de thriller nocturno y fantasía vampírica. El problema es que todo se queda en la superficie.
La película es tan simple que cuesta incluso enfadarse con ella. Más que mala de forma escandalosa, resulta plana. Avanza de una escena a otra sin verdadera tensión, sin personajes que importen demasiado y sin una mitología vampírica que tenga fuerza. Hay películas tontas que al menos tienen energía, descaro o alguna escena memorable. Esta ni siquiera deja eso. Pasada una semana, cuesta recordar algo concreto, y esa quizá sea la peor señal.
Visualmente intenta vender una noche elegante, peligrosa y algo sexy, con clubes, luces de colores y vampiros modernos moviéndose por Los Ángeles como si fueran dueños de la ciudad. Pero todo parece más un envoltorio que una idea. La estética está ahí, la música intenta empujar, los personajes entran y salen, pero no hay verdadero mundo detrás. La película quiere tener estilo, pero le falta personalidad.
Tampoco ayuda que el terror sea muy flojo. No hay apenas miedo, ni sensación de amenaza real, ni una violencia especialmente impactante. Los vampiros deberían imponer, seducir o inquietar, pero aquí parecen más una excusa para montar una aventura nocturna bastante rutinaria. Lo que debería morder se queda en gesto. Lo que debería ser peligroso acaba pareciendo una fiesta larga y bastante aburrida.
Los actores cumplen dentro de lo que pueden, y hay algún momento que se deja ver sin dolor, pero el guion no les da demasiado margen. Todo es demasiado previsible, demasiado ligero y demasiado poco trabajado. La película pasa por el thriller, el terror, la acción y el romance sin decidirse nunca a ser buena en ninguno de esos terrenos.
Fauces de la noche no es una catástrofe absoluta, pero sí una pérdida de tiempo bastante clara. Tiene una premisa que podía haber servido para pasar un rato divertido, pero se queda en un producto vacío, sin mordiente y sin memoria. No asusta, no emociona, no sorprende y ni siquiera entretiene lo suficiente como para justificar su propia existencia. Vampiros con colmillos, sí; película con mordida, ninguna.