La apariencia de las cosas
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Adolfo Garcia Gonzalez
Adolfo Garcia Gonzalez

82.001 usuarios 783 críticas Sigue sus publicaciones

3,5
Publicada el 8 de mayo de 2021
"El Bien siempre vence. Si no es en este mundo, será en el siguiente".
Buena trama con momentos de algo de complejidad pero que ha grandes rasgos entretiene y es agradable de ver.
cine
Un visitante
1,5
Publicada el 30 de abril de 2021
Un inicio y desarrollo interesante que finalmemnte se pierde en una secuencia de momentos sin mucho sentido, con un protagonista que se pierde en sus propias sensaciones, emociones y miedos. Se pierde la calidad de Amanda Seyfried junto a la pésima actuación de James Norton. En el momento que requirieron efectos especiales incluyendo el final dejaron mucho que desear. Un final en círculos con poco sentido,
decatur555
decatur555

3 usuarios 913 críticas Sigue sus publicaciones

2,5
Publicada el 16 de septiembre de 2026
Me resultó entretenida y se podía ver, pero tampoco me pareció una película especialmente buena. Tiene una mezcla atractiva de casa encantada, drama matrimonial, secretos del pasado y amenaza doméstica que, sobre el papel, podía haber dado mucho más. La vi con interés, no me sacó del todo y tiene momentos con cierta atmósfera, pero también deja bastante claro que no sabe aprovechar del todo los elementos que pone sobre la mesa.

Lo que más funciona es la parte de la pareja. Más que como película de fantasmas, me interesó como historia de una mujer que llega a una casa nueva, a un entorno aislado, y empieza a notar que algo no encaja ni en ese lugar ni en su matrimonio. La casa tiene presencia, sí, pero el verdadero mal rollo aparece cuando entiendes que lo inquietante no está solo en las paredes, sino también en la persona con la que comparte la vida.

Amanda Seyfried me gustó. Tiene esa fragilidad triste que encaja muy bien con Catherine, una mujer elegante, sensible, cada vez más apagada, que intenta mantener cierta normalidad mientras todo a su alrededor se va agrietando. La película funciona mejor cuando se queda cerca de ella, de su soledad, de sus dudas y de esa sensación de estar atrapada en una vida que desde fuera parece correcta pero por dentro está podrida.

James Norton también cumple bien, porque su personaje va dejando salir poco a poco una falsedad bastante desagradable. George es de esos hombres que construyen una imagen de marido, profesor y persona culta, pero que debajo esconden inseguridad, mentira y una necesidad de control muy fea. Ahí la película tiene una lectura interesante: no todo fantasma lleva sábana, y no todo monstruo necesita aparecer de noche.

La atmósfera está bastante conseguida. La casa, los paisajes, los interiores, el frío, los cuadros, los silencios y esa sensación de vida rural con algo oscuro debajo ayudan a que la película se vea con gusto. No es terror fuerte, ni creo que busque serlo todo el tiempo. Va más por un suspense lento, por una incomodidad doméstica con elementos sobrenaturales. Cuando se apoya en eso, funciona razonablemente bien.

El problema es que la película no termina de decidir qué quiere ser. A ratos parece un drama de pareja, a ratos una historia de fantasmas, a ratos un thriller sobre un marido peligroso y a ratos una reflexión sobre culpa, arte, muerte y destino. La mezcla no está mal, pero no siempre encaja. Hay ideas interesantes, pero muchas quedan a medio desarrollar, como si la película tuviera más ambición que precisión.

También le falta suspense. Tiene momentos inquietantes, pero pocas veces consigue crear una tensión realmente fuerte. Hay escenas que deberían dar miedo o incomodar más y se quedan en algo correcto, elegante, un poco frío. Se agradece que no vaya solo a base de sustos fáciles, pero a cambio necesitaba una construcción más intensa del misterio, y ahí se queda corta.

La parte sobrenatural me pareció irregular. Algunas apariciones y señales funcionan porque refuerzan el ambiente de la casa y la idea de que el pasado sigue ahí, pegado a los objetos y a las habitaciones. Pero otras veces los fantasmas parecen menos interesantes que el propio deterioro del matrimonio. La película habría podido ser mejor si hubiera confiado más en ese terror cotidiano y menos en explicar o adornar lo paranormal.

Aun así, no la vi como un desastre. Tiene buen aspecto, buenos actores y una premisa que engancha lo suficiente para seguirla. Es verdad que se nota desaprovechada, y que al final algunas piezas se resuelven de forma más aparatosa que convincente, pero durante buena parte del metraje mantiene un tono agradable de misterio triste. No emociona demasiado, no asusta mucho, pero se deja ver.

El tramo final es donde más dudas me dejó. La película intenta cerrar el drama, el thriller y lo sobrenatural a la vez, y no todo llega con la fuerza que debería. Hay imágenes bonitas y alguna idea potente, pero también una sensación de que el relato se vuelve más solemne de lo necesario. Como si quisiera elevar una historia bastante sencilla a algo más profundo, sin conseguirlo del todo.

Al final, me queda como una película pasable, entretenida, con buena atmósfera y mejores intenciones que resultados. Me gustó lo suficiente como para no arrepentirme de verla, pero también entiendo a quien piense que se queda a medias. Funciona más por Amanda Seyfried, por la incomodidad del matrimonio y por el aire de casa cargada de secretos que por sus fantasmas. No es memorable, pero para una tarde de misterio oscuro cumple.
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