SensaCine adapta las notas de cada medio con una puntuación de 0.5 a 5 estrellas.
críticas de medios
Cinemania
por Miguel Ángel Romero
"Con apariciones estelares tan sonadas como las de Mark Hamill o Matthew Lillard, Tom Hiddleston brilla en un segundo acto en el que nos obsesiona con sus dotes para el baile.""Entre las cartas fuertes del filme se encuentra el retrato de la muerte, la metafísica y la más pura fantasía, temáticas propias tanto de King como de Flanagan, pero alejada en esta ocasión de su carácter más aterrador."
La crítica completa está disponible en Cinemania
El País
por Elsa Fernández-Santos
"La película, muy fiel al relato, empieza por el final. El final de todo esto, donde solo cabe esperar.""Krantz está interpretado en su edad adulta por el actor británico Tom Hiddleston, que en esta película baila como ya nadie baila en el cine."
La crítica completa está disponible en El País
El Mundo
por Luis Martínez
"La vida de Chuck es una película sentimental. Y eso se sabe porque buena parte de lo antes descrito sucede sin remedio y hasta sin pudor.""La historia resulta trabada, desconexa y, por momentos, algo arbitraria. Eso sí, la emoción sin el menor amago de pudor lo puede todo. Sí, es una película sentimental y orgullosa de ser cursi. Y bien está que así sea. Si hay que llorar, pues se llora."
Cinemania
"Con apariciones estelares tan sonadas como las de Mark Hamill o Matthew Lillard, Tom Hiddleston brilla en un segundo acto en el que nos obsesiona con sus dotes para el baile.""Entre las cartas fuertes del filme se encuentra el retrato de la muerte, la metafísica y la más pura fantasía, temáticas propias tanto de King como de Flanagan, pero alejada en esta ocasión de su carácter más aterrador."
El País
"La película, muy fiel al relato, empieza por el final. El final de todo esto, donde solo cabe esperar.""Krantz está interpretado en su edad adulta por el actor británico Tom Hiddleston, que en esta película baila como ya nadie baila en el cine."
El Mundo
"La vida de Chuck es una película sentimental. Y eso se sabe porque buena parte de lo antes descrito sucede sin remedio y hasta sin pudor.""La historia resulta trabada, desconexa y, por momentos, algo arbitraria. Eso sí, la emoción sin el menor amago de pudor lo puede todo. Sí, es una película sentimental y orgullosa de ser cursi. Y bien está que así sea. Si hay que llorar, pues se llora."