Nocturne (Welcome to the Blumhouse)
Nota media
2,5
14 notas

1 Crítica del usuario

5
0 crítica
4
0 crítica
3
1 crítica
2
0 crítica
1
0 crítica
0
0 crítica
Ordenar por
Mejores críticas Últimas críticas Usuarios que han publicado más críticas Usuarios con más seguidores
decatur555
decatur555

3 usuarios 525 críticas Sigue sus publicaciones

3,0
Publicada el 12 de agosto de 2026
Nocturne parte de una idea que me interesa mucho: la lucha de egos dentro de una escuela de música de élite, ese ambiente en el que todos saben que son buenos pero también que solo unos pocos van a destacar de verdad. Y cuando la ambición empieza a mezclarse con algo sobrenatural, la película encuentra su mejor terreno.

Sydney Sweeney funciona bien como Juliet. Su personaje vive completamente a la sombra de su hermana, y esa comparación constante termina siendo casi más importante que la propia música. No basta con tocar bien. Hay que ser mejor que el otro, conseguir la plaza, el reconocimiento, la atención del profesor, el momento perfecto.

Ese tipo de competición resulta creíble porque las escuelas de élite funcionan muchas veces precisamente así: talento enorme concentrado en un mismo lugar, expectativas altísimas y estudiantes convencidos de que cualquier error puede cambiarles la vida.

La película exagera esa realidad hasta llevarla al terreno del horror.

Juliet encuentra una especie de atajo, una manera de obtener aquello que cree merecer. Y ahí aparece la idea del pacto, casi fáustica: hasta dónde estás dispuesto a llegar para conseguir el éxito que llevas años persiguiendo.

Lo interesante es que Nocturne no plantea simplemente una historia de demonios. El verdadero problema de Juliet ya estaba allí antes de que apareciera cualquier elemento sobrenatural. La frustración, los celos y la necesidad de demostrar que tiene tanto talento como su hermana son el combustible real de todo lo que ocurre después.

Eso le da bastante sentido a la historia.

También funciona bien la relación entre las dos hermanas. Hay cariño, pero está enterrado bajo años de comparación y competencia. Cuando una destaca y la otra siente que siempre llega después, cualquier pequeño éxito empieza a convertirse en una provocación.

Sweeney transmite bien esa mezcla de inseguridad y obsesión. Juliet no parece una gran villana ni una persona especialmente fuerte. Precisamente por eso funciona mejor: es alguien que lleva demasiado tiempo sintiéndose segunda y encuentra una posibilidad de cambiarlo.

La película tiene además algunos momentos visuales bastante buenos. Cuando empieza a romper la frontera entre lo real y lo sobrenatural, aparecen imágenes más extrañas, colores más marcados y una sensación de que Juliet está entrando en un terreno que ya no controla.

Ahí me habría gustado que fuera todavía más lejos.

Porque Nocturne funciona mejor cuando abraza el terror que cuando vuelve al drama académico. Hay bastantes momentos en los que la película parece contenerse demasiado, como si tuviera miedo de entregarse por completo a la parte demoníaca de la historia.

Y eso hace que pierda algo de fuerza.

También es verdad que la comparación con otras películas sobre músicos obsesionados con ser los mejores resulta inevitable. Pero aquí el elemento sobrenatural le da suficiente personalidad como para no parecer simplemente otra historia de conservatorio competitivo.

La dirección de Zu Quirke es bastante contenida. No intenta convertir cada escena en una exhibición visual y prefiere dejar que la tensión entre los personajes vaya creciendo poco a poco.

El problema es que el suspense podría ser mayor. Algunas cosas se intuyen demasiado pronto y ciertas revelaciones no tienen toda la fuerza que deberían.

Aun así, la película mantiene el interés.

Porque en el fondo Nocturne habla de algo bastante sencillo: qué ocurre cuando alguien deja de querer ser bueno y empieza a necesitar ser el mejor.

Y en un entorno competitivo, esa diferencia puede resultar enorme.

La música, que debería ser una forma de expresión, termina convirtiéndose en una medida constante de valor personal. Cada interpretación parece un examen y cada aplauso confirma quién está arriba y quién se queda detrás.

Ahí está lo más inquietante.

El demonio puede ser sobrenatural, pero la obsesión por ganar no lo es.

Nocturne no llega tan lejos como podría y algunos elementos resultan previsibles, pero tiene una buena idea, un ambiente interesante y una Sydney Sweeney convincente llevando el peso de la historia.

Una película sobre música, ego, envidia y el precio que algunos estarían dispuestos a pagar por dejar de ser segundos.
¿Quieres leer más críticas?