La furia de Vin Diesel cobró forma en uno de los especialistas. El actor, accidentalmente, le rompió la nariz.
Aunque parezca mentira, ni Jordana Brewster ni Michelle Rodriguez habían cogido un coche en su vida, de hecho ninguno tenía carnet de conducir antes del rodaje de la película.
En el rodaje de la película se utilizaron más de 60 vehículos japoneses.