Noah Hazard no entiende su vida sin su llamativo coche deportivo dorado, su mayor orgullo. Para su hija Zita es un agradable refugio, para su novia Lea un medio de transporte práctico, y para su primo Carlos, que acaba de salir de la cárcel, la herramienta perfecta para escapar. Cuando Carlos organiza un atraco que sale muy mal, Noah se ve arrastrado a una peligrosa huida. Entre persecuciones y decisiones desesperadas, tendrá que proteger lo que más quiere y evitar que su coche se convierta en su tumba.